Dra. Paula Pontevedra Gómez, Autor en Zendental

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Hábitos alimenticios para una extensa durabilidad de un blanqueamiento dental

Has decidido blanquear tus dientes y ahora luces una sonrisa espectacular, pero te preocupa que este efecto se pierda con el tiempo. Es normal que quieras aumentar al máximo la durabilidad de un blanqueamiento dental y es muy fácil conseguirlo solo con los sencillos hábitos que te proponemos.

 

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En las 48 horas tras el blanqueamiento

 

Tanto durante el tratamiento, como en las 48 horas siguientes, los expertos recomiendan seguir estas pautas de alimentación.

 

Qué alimentos NO tomar en las 48 horas tras el tratamiento

 

Estos son los grupos de alimentos que deberías evitar, o mejor aún eliminar.

 

  • Bebidas de colores oscuros: como el café, el té, el chocolate a la taza, las bebidas de cola, el vino etc.
  • Bebidas carbonatas
  •  Ciertos condimentos oscuros como el vinagre de módena, la salsa de soja, la tinta de calamar, el ketchup, la salsa de tomate, el curry o el pimentón
  • Comidas con pigmentos oscuros como el chocolate negro, fresas, cerezas, arándanos, moras y otros frutos rojos; espinacas, remolacha y alimentos relacionados.
  • Frutas ácidas como el kiwi, piña o cítricos (limón, pomelo, naranja…). Tampoco sus zumos.
  •  Los colorantes alimentarios, es decir, los alimentos que los contienen.
  • Dulces, ya que el esmalte estará más sensible en ese tiempo, y por tanto, los dientes estarán más expuestos a las bacterias los primeros días tras el tratamiento
  •  No es aconsejable beber las bebidas muy frías o muy calientes, para no desarrollar sensibilidad dental los días posteriores al tratamiento.

 

Alimentos que SÍ puedes consumir en las 48 horas tras el blanqueamiento

 

  • Bebidas: agua, bebidas con poco gas, limonada con poco zumo, zumo de frutas de color claro (manzana, melocotón, etc.)
  • Comidas: pescado, arroz blanco, pasta, queso blanco, carne blanca, yogur (si es posible, de poca acidez como el griego), frutos secos
  • Condimentos: sal, ajo, ajo molido, pimienta y, en general, las que no tienen color
  • Dulces de color claro: chocolate blanco, natillas, leche condensada y similares.

 

Recuerda siempre lavarte los dientes después de las comidas.

 

 

Alimentos que SÍ puedes consumir en las 48 horas tras el blanqueamiento

 

Después del blanqueamiento dental

 

Cuando ya han pasado los primeros días después del tratamiento, deberías seguir lo que llamamos una «dieta blanca».

 

Qué NO hacer para mantener los dientes blancos tras un blanqueamiento

 

  • No beber bebidas con gas
  • Evita tomar cítricos y alimentos ácidos, como naranjas, kiwi, tomate, etc.
  • No masticar el hielo
  • Evitar las bebidas oscuras como el café, el té, el chocolate a la taza, las bebidas de cola, el vino etc.
  • Evita también, si es posible, los alimentos que hemos recomendado no tomar en las 48 horas tras el tratamiento

 

Alimentos recomendados tras un blanqueamiento dental

 

Hay también alimentos que pueden mejorar o, al menos, prolongar los resultados del blanqueamiento dental:

 

  • Manzanas: limpian el esmalte dental de forma natural. Además, pulen los dientes y evitan el mal aliento.
  • Queso: al contener ácido láctico refuerza el esmalte y previene la caries
  • Piña natural: recomendamos que no sea de conserva, ya que tiene más azúcar. La piña contiene bromelina, que elimina la placa bacteriana, causante de la caries así como de las manchas dentales
  • Brócoli: su combinación de vitamina A, ácido fólico, calcio, antioxidantes y fibra crea una barrera que protege el esmalte dental. Además, estimulan la producción de saliva, lo cual ayuda a eliminar las manchas en los dientes
  • Otros alimentos saludables para mantener el blanqueamiento son los plátanos, el calabacín, la leche de almendras, coliflor, pepino, huevos, pescados y relacionados.

 

Recuerda, como siempre, que es necesario mantener una higiene dental adecuada tras el blanqueamiento dental y utilizar los productos específicos para ti que recomiende el dentista, como pasta de dientes para dientes sensibles o para dientes blancos.

 

Consumo de azúcar y sus consecuencias para nuestra salud bucal

Explicarles a los niños el impacto que tiene en sus dientes el que consuman golosinas y caramelos no es una tarea fácil. Por otro lado, los adultos no sabemos cabalmente cuánto daño puede causar el consumo de azúcar en nuestra dieta. En este caso, la dentadura es una de las partes del cuerpo que más se afecta al ingerir demasiados alimentos azucarados.

 

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Alimentos que exceden el contenido de azúcares

 

Los dulces y golosinas no son los únicos alimentos en donde encontraremos azúcar. Existen otros productos que pueden contener altos niveles de esta sustancia y que, a la larga, afectan a nuestro organismo. Algunos ejemplos son:

 

  • Refrescos o gaseosas.
  • Café endulzado.
  • Snacks variados: papas fritas, aperitivos, etc…
  • Galletas.
  • Cereales azucarados.
  • Zumos envasados
  • Frutas confitadas.
  • Bizcochos.
  • Jugos.
  • Salsas ketchup, aderezos y otras.
  • Alimentos procesados.

 

Saber esto ayudó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a determinar cuánto debería ser la ingesta adecuada de azúcares en pro de nuestra salud bucal. Ellos determinaron que el consumo sugerido sería al menos un 10 por ciento (menos de cinco cucharaditas) de la ingesta de calorías diarias. Sin embargo, según expertos, actualmente una persona come cerca de 100 gramos. Esto representa alrededor de 24 cucharadas de azúcar diarias.

Según el estudio realizado por la OMS, en los países industrializados, el comer de estos productos enlistados hace más difícil la prevención de enfermedades como la caries, aun cuando se tenga buenos hábitos de higiene bucal. ¿Cuáles son algunas de las consecuencias de este hábito alimenticio?

 

Bacterias cariogénicas en contacto con el azúcar

 

Bacterias cariogénicas en contacto con el azúcar

 

Las bacterias que tenemos en dientes, encías y lengua se encargan de fermentar los alimentos que se acumulan en la boca. Sin embargo, cuando se acostumbra ingerir muchos alimentos azucarados, una bacteria en específico se encarga del daño a los dientes. Esta se conoce como bacteria cariogénica.

La acumulación de dicha bacteria en la boca podría provocar alguna afección. A continuación describimos varias de ellas:

 

  • 1.- pH Bajo: al consumir azúcar aumenta la producción de ácido láctico, el cual provoca que el pH de nuestra boca disminuya, causando daños al esmalte de nuestros dientes y muelas y creando también una descalcificación general que afecta el nervio de la dentadura y dejándolo expuesto a diferentes daños.
  • 2.- Sarro: se forma naturalmente todos los días y, de no ser removido, provoca enfermedades periodontales. El consumo de azúcares y ácidos aumenta la producción diaria en nuestra boca.
  • 3.- Placa dental: la acumulación de bacterias provocará que se forme la placa alrededor de los dientes y detectarla a simple vista no será posible.
  • 4.- Caries dental: esta se produce cuando la placa bacteriana disuelve el esmalte y la dentina molar. De no tratarse a tiempo, se afecta al diente profundamente en la pulpa dental y el nervio.
  • 5.- Gingivitis: la acumulación de biofilm oral (placa bacteriana) produce que las encías se inflamen. El no atenderse a tiempo con un dentista, puede derivar en una periodontitis que es muy frecuente en adultos.
  • 6.- Periodontitis: se produce cuando los tejidos que rodean y protegen tus dientes presentan algún tipo de retracción, hinchazón o sangrado permanente, que pasa de una gingivitis leve a una periodontitis acompañado de dolor y mal aliento (halitosis).
  • 7.- Daños en empastes y pérdida dental: la placa dental no tratada, la caries y la periodontitis, pueden causar daños permanentes como bolsas gingivales, dientes flojos y separados o hasta la pérdida total de los dientes.

 

Malos hábitos alimenticios y la incidencia en consumir azúcar en altas cantidades, sumada a una mala higiene dental, desencadenan enfermedades como las mencionadas. Por ello, son importantes las visitas periódicas a tu dentista para evitarlas, identificarlas o corregirlas.

Por qué decidirme por un tratamiento de blanqueamiento dental

En la actualidad, el tratamiento de blanqueamiento dental es uno de los más solicitados por personas de todas las edades gracias a sus cuantiosos beneficios. No solo permite ostentar una dentadura mucho más blanca en muy poco tiempo, sino que también ayuda a mejorar la autoestima y la apariencia personal, permitiéndote mostrar tu sonrisa al mundo.

 

¿En qué consiste?

 

Su proceso se basa en la aplicación de agentes blanqueadores tales como el peróxido de hidrógeno y el peróxido de carbamida. Aunque el dentista elegirá la técnica precisa para cada caso en concreto según el daño y las expectativas de éxito.

De acuerdo con la facultad de Odontología de la UNAL (Universidad Nacional de Colombia), la causa más frecuente de consulta estética son los cambios en la tonalidad de los dientes, sin duda alguna producido por el constante deseo de las personas de tener una sonrisa blanca y atractiva. Sin embargo, sus beneficios son mucho más profundos que la apariencia.

A continuación, te mostraremos algunas de las ventajas que tiene este tratamiento.

 

 

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¿Por qué te conviene blanquear tus dientes?

 

 

1. Aumenta tu confianza

Tener una sonrisa blanca y estética te dará la confianza necesaria para sonreír en público. Lo que, a su vez, contribuirá a que tu seguridad incremente de manera constante y progresiva, mejorando tus relaciones interpersonales.

 

2. Devuelve a tus dientes la apariencia de salud e higiene

Una persona con dientes amarillentos o manchados puede dar la idea de descuido y poca higiene, lo cual no siempre resulta ser cierto. Recordemos que el esmalte de los dientes suele perderse con el consumo del tabaco y el café; por lo que un buen blanqueamiento regresará a tu dentadura la imagen sana que toda sonrisa debe tener.

 

3. Se trata de un tratamiento eficaz y seguro

Todo blanqueamiento requiere de un estudio previo para diseñar el tratamiento que se adapte a las necesidades de cada paciente. Se establecen características como el tipo de esmalte y cuáles serían los resultados deseados, lo que garantiza la eficacia de la intervención.

 

 

Por qué decidirme por un tratamiento de blanqueamiento dental

 

 

4. Sin efectos secundarios

El blanqueamiento no tiene efectos secundarios; por el contrario, se ha descubierto que, tras este tratamiento, el usuario mejora sus hábitos de higiene con la finalidad de mantener los resultados por mucho más tiempo.

 

5. Es accesible

Debido a su popularidad y beneficios, se ha convertido en uno de los métodos favoritos para la mejora de la apariencia dental gracias a su rapidez y accesibilidad, puesto que no supone un desembolso considerable en contraste con los beneficios que aporta.

 

6. Es indoloro

La aplicación de este tratamiento no produce ningún tipo de dolor. El único síntoma que podría provocar incomodidad es la sensibilidad después del tratamiento, la cual va desapareciendo poco a poco en las siguientes 72 horas.

 

7. Está pensado para todos

El blanqueamiento está recomendado para cualquier tipo de persona, ya que no produce efectos secundarios. No obstante, siempre se recomienda que, antes de cualquier intervención, se consulte con un profesional que disipe todas nuestras dudas.

 

Datos extra

 

  • En casos en los que la dentadura presente un tono excesivamente amarillo, los resultados del blanqueamiento suelen ser mucho más evidentes.
  •  La duración del blanqueamiento dependerá de distintos factores como la alimentación, la genética y la higiene bucodental. No obstante, el promedio es de entre cuatro y cinco años.

 

No dudes a la hora de optar por un blanqueamiento de dientes. Te ayudará a recuperar la estética y la armonía de tu sonrisa, haciéndote sentir mucho más cómodo y confiado. Mejora tu autoestima y tus relaciones sin miedo a sonreír ante el mundo con una dentadura completamente blanca, con apariencia más sana e higiénica.

 

Siete razones para realizarme un blanqueamiento dental

El tener una dentadura más blanca y brillante te permite sentirte más cómodo porque tienes la confianza de contar con una bonita sonrisa. Esto, a su vez, te genera satisfacción personal, aumentando tu seguridad y tu estado de ánimo. Para lograrlo, un blanqueamiento dental es tu mejor opción.

El blanqueamiento dental es una técnica moderna realizada por la mayoría de especialistas dentales, en muchos casos con fines estéticos, pero también de limpieza dental. Su realización es muy sencilla, rápida y no genera dolor alguno. Gracias a esta técnica, se logran eliminar manchas de los dientes que han sido causadas por el consumo de café, bebidas oscuras y tabaco, entre otras.

Siete razones para decidirte por un blanqueamiento dental

Son varios los beneficios que reporta hacerte un blanqueamiento dental, pero veamos siete razones para un blanqueamiento dental:

1. Nuestra autoestima. Qué mejor que sentirnos bien con nosotros mismos. Aquí un blanqueamiento dental es muy importante porque, con este, no solo mejorará nuestra sonrisa, sino también nuestra forma de interactuar con las demás personas, la pena de iniciar una conversación se reducirá en gran manera.

2. La estética de nuestra sonrisa mejora. Aunque la belleza no debería ser lo más importante en una persona, en la sociedad que vivimos hemos visto que la imagen de una persona es muy importante. Es como su carta de presentación, pues lo primero que hacemos al tratar con los demás es sonreír. Una sonrisa bonita, blanca y brillante transmite mucho de ti.

3. No genera dolor. Por lo general, cuando vamos a realizarnos algún tratamiento dental, pensamos en cuánto nos va a doler y es ese miedo el que nos hace postergar y postergar las visitas al odontólogo.

 

Siete razones para decidirte por un blanqueamiento dental

 

Sin embargo, este no es el caso de un blanqueamiento, pues es totalmente indoloro. En algunos casos puedes sentir molestias, pero solo en personas que tienen mucha sensibilidad. Además, este es uno de los procedimientos más rápidos, eficaces y seguros.

4. Los resultados son inmediatos. Todos, cuando empezamos un tratamiento, estamos ansiosos por ver los resultados, pero en muchos casos hay que ser pacientes y esperar. En este caso, verás los resultados de inmediato. Desde la primera sesión, podrás observar cómo tus dientes se van blanqueando y haciéndose más brillantes y si, además, se acompaña el tratamiento de una buena rutina de higiene dental, será duradero.

5. Cuida tus dientes. El mayor temor de las personas cuando escuchan hablar de un blanqueamiento dental es que este pueda ser dañino para sus dientes, pero no es así, pues no elimina ni provoca daños en tus dientes y tampoco produce sensibilidad dental.

6. Mejoran tus hábitos de higiene. Después de ver los resultados del tratamiento, seguro que te esforzarás por conservarlo. Estos serán de gran motivación para cuidar más tu salud oral, lo cual se verá reflejado en tu salud en general.

 

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7. Es compatible con otros tratamientos: Puedes sentirte libre de terminar tu blanqueamiento dental e iniciar otro tratamiento dental sin ningún inconveniente.

El blanqueamiento dental es una técnica totalmente segura, no se requiere de intervención quirúrgica o algo parecido. Es un proceso que ha sido avalado por especialistas, lo que garantiza su éxito. Es muy importante que estos procedimientos siempre nos los realicen profesionales, expertos en la técnica, lo cual nos genera tranquilidad, además de que ofrece la garantía del tratamiento.

Así que, si estás pensando en hacerte un blanqueamiento dental, quizá porque no te sientes contento con el aspecto de tus dientes o sencillamente quieres darle un cambio a tu aspecto, esperamos que estas siete razones que te hemos mencionados te sean de gran ayuda.

5 claves para evitar la halitosis y el mal aliento

Muchas personas padecen halitosis, o mal aliento, con mucha facilidad, solo en un periodo de su vida, solo por la mañana, etcétera. Esto es muy normal y solo es preocupante si la padeces de forma continuada.

La causa del mal aliento

El mal aliento normalmente se debe a las bacterias acumuladas en tu cavidad bucal. Dichas bacterias segregan azufre, lo que produce mal olor. También puede deberse a reacciones químicas en el estómago.

El ajo, la cebolla, el café o el tabaco son algunas de las sustancias que provocan mal aliento, tanto por reacciones químicas en tu estómago como por las bacterias en tu boca. También otros alimentos como el alcohol pueden provocarte mal aliento, pero esto depende de cada persona.

De hecho, existen más de 80 causas posibles de la halitosis, de modo que, como en otras condiciones médicas, es imposible dar una sola solución para todas ellas y, si el problema es muy grave y perdura, es recomendable consultar al médico.

Sin embargo, para los casos más frecuentes, que son de origen bucal o estomacal, existen unas claves para evitar la halitosis que resultan muy efectivas en todos los casos.

 

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Las 5 claves para evitar el mal aliento

Algunos consejos necesarios para solucionar la halitosis.

1. Mantén una buena higiene bucodental

Cepíllate los dientes al menos dos veces al día (por la mañana y por la noche) durante al menos 2 minutos, utiliza enjuagues, hilo dental y acude a las revisiones periódicas con tu dentista. Coméntale tu problema para que pueda darte las indicaciones adecuadas para tu caso.

No olvides que, además de cepillarte los dientes, es necesario cepillar la lengua y las encías. Puedes completar tu limpieza bucal usando hilo dental y un enjuague adecuado para ti.

 

Las 5 claves para evitar el mal aliento

2. Deja de fumar

Tampoco bebas alcohol y limita el consumo de alimentos que provocan la halitosis, como el ajo o la cebolla. También te tecomendamos evitar el café.

3. No permanezcas mucho tiempo sin comer

Esto también causa halitosis. Entre horas, puedes comer algo ligero, como una manzana o una zanahoria. Mascar apio de vez en cuando es una buena idea, ya que refresca el aliento y tiene menos azúcares (una de las causas de la halitosis).

4. Toma infusiones

Después de las comidas o entre horas, prueba tomar una infusión de menta, hierbabuena, romero, salvia, tomillo o eucalipto; o bien una mezcla de varias de ellas. Es mejor que masticar chicle o comer caramelos.

Si la causa del mal aliento es la descomposición bacteriana, el té verde es un buen antibacteriano. Si la causa es estomacal, prueba tomar manzanilla, hinojo o poleo. Otra excelente idea es hacer un enjuague con 1 vaso de agua (250 ml) y 1 cucharada (9 g) de bicarbonato de sodio. Este enjuague elimina las bacterias que causan el mal aliento y funciona sobre todo si lo haces antes de irte a dormir o por la mañana.

5. Evita tener la boca seca

La xerostomía, es decir, el síndrome de la boca seca, hace que se genere placa bacteriana, sobre todo en la lengua. Esto puede causar halitosis.Además, hidrátate correctamente; sobre todo al hacer deporte, comer alimentos muy salados o al levantarte por la mañana. Si tienes que tomar algún medicamento, consulta los efectos secundarios: muchos producen sequedad de boca.

Y si esto no funciona…

Si aún así sigues teniendo halitosis, quizá padezcas un problema bucal más grave o, incluso, otra afección como faringitis o enfermedades del estómago. Por eso, es conveniente que lo menciones en la revisión con el dentista o que acudas a tu médico.

¿Te han gustado nuestras claves para evitar la halitosis? Protégete, cuida tu salud bucal y atiéndete cuando es necesario.

5 razones más habituales de la formación de caries

La caries dental es uno de los problemas de salud bucal más frecuentes en los países industrializados. Afecta entre el 60 y el 90 % de los niños en edad escolar y la gran mayoría de los adultos.

Normalmente la saliva amortigua el efecto de los ácidos contenidos en los alimentos sobre el esmalte dental y proporciona un depósito adicional de minerales. Cuando se altera el equilibrio y los ácidos exceden la capacidad de mineralización de la saliva, se rompe el esmalte. Si la caries no es tratada, el esmalte se debilita, se forma una cavidad y el diente se destruye progresivamente. Pero ¿cuáles son las causas de ese desequilibrio? En esta nota analizaremos cinco razones para la formación de caries.

Los cinco motivos más habituales de la formación de caries

– Consumo de alimentos difíciles de disolver en la saliva: hay alimentos que son más difíciles de disolver en saliva que otros, por ejemplo, lácteos, helados, bebidas gaseosas, miel, azúcar, frutos secos, galletas, caramelos duros, cereales secos y papas fritas. Junto con la falta de higiene bucal adecuada, estos alimentos se adhieren más fácilmente al esmalte y favorecen la formación de placa dental conduciendo a la aparición de caries, ya que la saliva no los disuelve en forma eficiente.

– Consumo frecuente de comidas y bebidas azucaradas: los snacks, ricos en grasas saturadas, sal y azúcar; las bebidas azucaradas, refrescos, soda y otros líquidos, alimentan las bacterias de la boca que producen ácidos. Así ayudan a la formación de una capa de ácido sobre los dientes en forma continua alterando el equilibrio entre ácidos y minerales de la saliva.

– Inadecuada higiene dental: un cepillado inadecuado y sin la frecuencia necesaria permite la rápida formación de placa y aparecen las primeras fases de las caries. El cepillado diario o después de comer y beber y el uso de hilo dental son hábitos saludables y ayudan a prevenir la formación de caries junto con los tratamientos o suplementos fluorados. La placa mantiene los ácidos en contacto con los dientes e impide la acción disolvente y remineralizante de la saliva.

 

Los cinco motivos más habituales de la formación de caries

– Falta de flúor: el flúor ayuda a prevenir las caries y puede revertir el proceso de formación de caries en sus etapas iniciales. Debido a sus beneficios, el flúor se añade a los dentífricos, enjuagues bucales y al suministro de agua de red. El agua embotellada por lo general no contiene flúor. El flúor actúa en el proceso de mineralización de la saliva endureciendo los minerales depositados por esta.

– Problemas de salud: problemas de salud como la sequedad bucal causada por medicamentos y quimioterápicos, el reflujo gastroesofágico y trastornos de la alimentación como la bulimia y anorexia. Estos problemas interfieren en la producción de saliva y provocan el aumento de ácidos en la boca.

El reflujo hace que los ácidos estomacales suban hasta la boca causando un daño importante en los dientes. El riesgo de padecer caries aumenta también en adultos mayores que toman medicamentos para disminuir la salivación, lo que agrava el deterioro causado por la edad. Las caries también pueden ser consecuencia de enfermedades bucales como las de las encías.

Recomendaciones

Para prevenir la formación de caries recomendamos:

– Practicar una adecuada higiene dental.

– Reducir el consumo frecuente de azúcares.

–  Visitar al dentista regularmente.

– Considerar el uso de selladores dentales.

– Adoptar una dieta saludable, rica en frutas y vegetales frescos que aumentan la producción de saliva.

En conclusión

Como hemos visto, las caries son el resultado de una combinación de factores que contribuyen a la formación de la placa y el desequilibrio entre la saliva y los ácidos de los alimentos.

La mejor prevención es una alimentación saludable y buenos hábitos de higiene dental. ¿Lo sabías?

El consumo de azúcar y su relación con nuestra salud bucal

El consumo de azúcar podría aumentar el riesgo de caries: azúcar y salud bucal, por tanto, se relacionan significativamente en nuestra salud bucodental.

Una investigación de médicos de Europa específicamente de Francia relacionó el consumo de un vaso de bebida azucarada con el aumento hasta un 22 por ciento de riesgo de cáncer de mamá. Pero el consumo de azúcar no solo afecta al cuerpo, sino que también hay que añadir los problemas bucales derivados de un consumo de dulces, especialmente en niños.

Azúcar, el aliado de las caries

Quienes se acercan a consultar el porqué de la presencia de caries, la respuesta que encuentran es que el consumo de los productos que contienen azúcar produce erosión y el desgaste del esmalte. De esta forma, las bacterias tendrán una mayor facilidad de causar daño y atacar al diente.

La caries son una de las enfermedades de origen infeccioso de mayor relevancia en el hombre y uno de los principales problemas de salud en el mundo y esto tiene que ver en su gran mayoría a factores de riesgo como el sociodemográfico, físico-ambientales, biológicos y económicos.

Según los odontólogos, el azúcar no es la principal causa de la caríes, lo que realmente la provoca es el ácido que es producido por el azúcar y es lo que genera la película que recubre los dientes y encías y puede crear un pequeño agujero en el esmalte dental.

El tiempo, factor clave

La cantidad de tiempo que los dientes están en contacto con el azúcar incidirá directamente en el daño que se pueda ocasionar. Aunque uno se cepille los dientes y utilice seda dental regularmente, no se puede alcanzar el origen de las caries, por eso se recomienda visitar al odontólogo, mínimo, cada 6 meses.

La formación de la caries se puede identificar cuando se observa una forma pequeña en áreas de desmineralización en la superficie del esmalte, pudiendo progresar a través de la dentina y llegar hasta la pulpa dental. Esto causa un gran dolor, que hace necesario asistir al consultorio inmediatamente.

 

Limpieza dental como medida preventiva

Limpieza dental como medida preventiva

Los odontólogos recomiendan a quienes tienen niños, ya que a la gran mayoría les gustan los dulces, llevar un cepillo portátil en todo momento. Así pueden cepillarles cuando se termina de consumir los dulces, los postres o algún alimento que contenga azúcar.

Otro de los problemas es que algunos padres de familia no revisan el cepillado de los niños, lo que también repercute en caries en los dientes temporales, que también hay que cuidar. Dependiendo del cuidado de los dientes de leche, salen los dientes definitivos.

En los padres de familia y en los cuidadores recae la responsabilidad, y por eso es importante que sean conscientes de que un buen cepillado y el constante uso de la seda dental puede evitar un tratamiento doloroso para los niños y costoso para el bolsillo.

Dieta sana, dientes sanos

La alimentación saludable también es importante; las frutas son una forma sana de alimentarse para satisfacer el antojo de comer algún dulce. La principal clave para evitar que los dientes tengan caríes, es evitar que la boca quede recubierta con azúcares y otros carbohidratos lo que permite  la formación de ácidos.

Los médicos constantemente llaman la atención a los padres de familia para que estén más atentos al cuidado de los dientes de los niños, en la mayoría de consultorios de 100 niños atendidos el 40 % tiene caries.

Las pautas alimentarias del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos invitan a limitar el consumo de refrescos que son una de las mayores fuentes de azúcar y aunque no se puede evitar todas las caries, sí se puede reducir las posibilidades de tenerlas mediante el cuidado oral apropiado y con pequeños cambios de dieta.

La caries dental, ¿tiene algo que ver con mis hábitos alimenticios?

Durante años los dentistas nos han aconsejado disminuir el consumo de azúcar al máximo debido a que estos pueden producir caries, de manera que hemos logrado evitar ser atacados por esta afección indeseable simplemente al eliminar este aditivo de nuestra dieta diaria. No obstante, nuevos estudios han descubierto que la caries dental y los hábitos alimenticios se encuentran relacionados. ¿Quieres saber qué otros alimentos evitar? ¡Te lo decimos a continuación!

La caries dental y tus hábitos alimenticios

Una dieta balanceada no solo es sumamente relevante para mantener nuestra salud general en óptimas condiciones, sino que también es de gran ayuda para la salud bucal. De no seguir una dieta correcta, se incrementan las posibilidades de desarrollar enfermedades en las encías y caries dental.

Esto aplica a cualquier etapa de nuestra vida y debe ponerse en práctica desde la infancia con la finalidad de prevenir molestias. De igual modo, la dieta también es fundamental durante el proceso de gestación, y la madre debe asegurarse de alimentarse adecuadamente para el correcto desarrollo de la dentadura de su pequeño.

Alimentos que hemos de evitar

Como hemos mencionado, el azúcar es la causa más común de caries dental, y aunque no es necesario eliminar todos los alimentos azucarados, sí es importante disminuir su ingesta.

No obstante, existe otro enemigo de nuestra dentadura: los carbohidratos. Todas las comidas que contengan carbohidratos fermentables pueden ayudar en la aparición de caries. Por lo que es imprescindible prestar mucha atención a nuestro consumo de dulces, pastas, patatas fritas, pan e incluso algunas frutas, ya que estos pueden iniciar un proceso de desmineralización perjudicial para nuestros dientes.

 

La caries dental y tus hábitos alimenticios

 

Algunos consejos

  • No olvides limitar el consumo de bebidas con mucha azúcar, especialmente los refrescos.
  • Evita a toda costa los alimentos que puedan pegarse a tus dientes, ya que esto produce un incremento en la placa bacteriana. Un ejemplo de esto lo encontramos en las galletas, los pastelillos y las papas fritas, ya que por su composición suelen durar más tiempo entre los dientes y las muelas,
  • Incrementa la ingesta de leche, yogur natural y algunos alimentos ricos en fibra, como pueden ser el brócoli, el pescado, las coles de Bruselas y los frutos secos.
  • Consume alimentos ricos en vitamina B y hierro, ya que son un gran aliado para la preservación de la salud de nuestras encías.

Alimentos que debemos consumir

  • Gomas de mascar sin azúcar.  Aunque pueda resultar extraño, se recomienda consumir goma de mascar después de las comidas, puesto que ayudan a eliminar los ácidos que dañan el esmalte de los dientes. Solo asegúrate de que sea sin azúcar o conseguiremos el efecto contrario. Algunas gomas poseen xilitol, un elemento que se ha demostrado, cuenta con cualidades preventivas de caries al inhibir el desarrollo de srteptococus mutans, la bacteria causante de la caries dental.
  • Incrementar el consumo de frutas y verduras, especialmente aquellas que contienen fibra y estimulan el desarrollo de saliva, la cual es una defensa totalmente natural en contra de las caries. También debes optar por frutas y verduras que sean frescas y no tan dulces, tales como las manzanas, el apio y las zanahorias.
  • Nunca dejes de lado los productos lácteos. Los alimentos como el queso, la leche, el yogur, etcétera, tienen alto contenido de calcio y vitamina D; elementos de suma importancia para los dientes, que están constituidos principalmente de calcio. Sin mencionar que el calcio se mezcla con la placa y se adhiere a la dentadura, de manera que crea una película que los protege de los terribles ácidos que provocan caries y ayudan a restaurar su esmalte natural.

Conclusión

Como has visto, la alimentación está íntimamente ligada a la salud bucal, de manera que no olvides estos consejos para prevenir cualquier tipo de problema.

¿Cuál es la relación entre el sarro en nuestra boca y la halitosis?

Cuando se habla de mal aliento pocos reflexionan sobre la relación entre el sarro de la boca y la halitosis. El mal aliento se debe a la presencia de múltiples bacterias que quedan entre los dientes si no limpias de manera correcta tu dentadura con hilo dental. Esas bacterias liberan componentes de azufre, lo que se percibe como mal olor.

¿Sufres halitosis y no sabes por qué?

Si sufres de halitosis, debes tratarlo cuanto antes. Aunque se trata de un problema de hábito personal, por no saber cómo cepillarte o ignorar sus causas, el impacto es social. Generalmente las personas rechazan a quienes tienen mal aliento. Esto en ocasiones puede contribuir a una baja autoestima y hacerte sentir inseguro. De acuerdo a revistas especializadas, la halitosis la sufren 7 de cada 10 personas. Además, el 90 % de los casos que se originan en la cavidad bucal no son producto de problemas estomacales como mucha gente cree.

Respecto a los hábitos alimenticios, hay algunos particulares, como el ingerir cebolla o ajo, que contribuyen a que el mal aliento sea más potente, lo mismo que el hábito de fumar. Quienes fuman contribuyen en demasía a la creación de sarro en lengua y dientes. Otras causas que contribuyen a la presencia de halitosis, además de poca higiene, es la presencia de implantes y caries mal atendidos.

Hay muchos mitos que se han creado en torno al mal aliento. Uno de ellos es que el enjuague bucal lo elimina, cuando solo lo hace de manera temporal. Debe tomarse en cuenta que la presencia de halitosis sirve como una señal de otros problemas bucales, por ejemplo, la inflamación de las encías. Desde cierto punto de vista, la halitosis desempeña una función positiva al ponernos en alerta de otras patologías.

No basta con lavarte los dientes, también debes cepillarte la lengua y utilizar hilo dental. Una vez identificadas las diversas causas de la halitosis y después de haber desvanecido los mitos que se han creado al respecto, lo único que puedes hacer si la padeces es combatirla de manera cotidiana a través de un puñado de acciones muy concretas.

 

Cinco pasos para evitar el sarro en los dientes

Cinco pasos para evitar el sarro en los dientes

Si no tenemos una adecuada higiene bucal, los residuos de comida pueden causar placa dental, la cual es muy común, pero si no se remueve mediante el cepillado, al acumularse y endurecerse se convierte en sarro.

1. Utiliza hilo dental. Con el uso correcto podrás remover partículas de comida así como la placa que se incrusta en lugares difíciles de alcanzar y que puede transformarse en sarro.

2. Lava tus dientes con pasta dental que contenga fluoruro. Este ingrediente es indispensable para que puedas proteger tus dientes del deterioro cotidiano.

3. Cepilla tus dientes dos veces al día. La limpieza bucal siempre será tu aliado para eliminar cualquier residuo extra. Por ello es necesario que laves tus dientes dos veces al día durante al menos dos minutos en cada ocasión. De esta manera, podrás remover la placa dental y por lo tanto, el sarro.

4. Usa enjuague bucal. Con sus agentes antibacteriales, el enjuague te ayudará a disminuir la acumulación de sarro en las encías.

5. Si no es posible evitar los alimentos y bebidas azucaradas lo que sí debes hacer es esmerarte un poco más en la limpieza bucal cuando los ingieres. El azúcar es un pésimo aliado en cuanto a mantener una adecuada higiene bucal, ya que nutre las bacterias que causan el sarro, deteriorando la dentadura.

Conclusión

La limpieza bucal es importante para no padecer halitosis y otro tipo de patologías como la inflamación de las encías. Sigue los consejos anteriormente mencionados y tendrás una salud bucal óptima.

Limpieza de boca, ¿una o dos veces al año?

Si desde niño conocieras la importancia de la higiene dental, cuidarías de tus dientes como si de ello dependiera tu vida, pues en realidad es así de importante. Una deficiente limpieza de boca o la ausencia de la misma nos trae muchos problemas de salud. Los más comunes son: problemas de encías, halitosis y caries.

¿Cada cuánto tiempo debemos hacer limpieza dental en el odontólogo?

Es recomendable realizar una limpieza dental profesional cada 6 meses. Esto dependerá de la situación en nuestra boca. El odontólogo decidirá y te citará más o menos veces según su criterio. Aunque pueda no resultar agradable, se trata de una medida de prevención indispensable.

Para disminuir la frecuencia de estas visitas, debemos poner de nuestra parte, llevar un hábito de limpieza en casa que mejore nuestra salud oral y permita que nuestras visitas al odontólogo nunca resulten urgentes.

Buenos hábitos dentales en casa

Siguiendo estos pasos para mantener una buena higiene bucal, sólo deberás ir a realizar una limpieza profesional una vez al año, a menos que ocurra un problema esporádico.

Cepilla tus dientes a diario

Aunque escuchar este consejo parezca obvio, pues todos pensamos que lo hacemos bien, no se trata solamente de cepillarnos a diario, sino con una técnica adecuada y 3 veces al día, una después de cada comida.

 

Buenos hábitos dentales en casa

¿Qué logramos haciendo esto? Para empezar evitamos enfermedades ya que eliminamos la placa dentobacteriana, donde se alojan las bacterias que destruyen paulatinamente nuestros dientes y al mismo tiempo, prevenimos también que se forme el sarro que se aloja entre el diente y la encía.

Al endurecerse el sarro y pegarse con fuerza al diente, forma el lugar perfecto para el cultivo de bacterias; este sarro no se puede eliminar con el cepillado diario, por eso debemos asistir a una limpieza profesional.

Además, cuando las bacterias se reproducen cerca de nuestras encías, el cuerpo humano reacciona y se defiende; en ese momento aparecen las inflamaciones y los sangrados en la boca, que son un problema que sí debe atenderse con prudencia: esta enfermedad es llamada gingivitis.

 

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Utiliza hilo dental

También se recomienda tres veces al día, después de ingerir los alimentos, ya que ayuda a retirar restos de comida que hayan quedado entre los dientes y que se puedan descomponer, llegando a producir caries en los dientes aledaños.

La aparición de las caries conlleva un riesgo mayor, que es la pérdida de tus dientes de hueso que de llegar a ocurrir, causará que debas acudir al dentista mas frecuentemente y por otras razones, por ejemplo la colocación de implantes dentales, para reponer los dientes que hayas perdido.

¡No te olvides del enjuague!

Ya que el cepillado no elimina la totalidad de los cuerpos extraños en nuestra boca y por eso utilizamos el hilo dental, una complementación necesaria a su efecto, está en acompañarlo con enjuague bucal, que es un líquido que arrastra las partículas no removidas por el hilo.

Además de ayudar con la limpieza, es un eficiente aliado para resolver la mayoría de problemas de mal olor en la boca o halitosis, en muchos casos causada directamente por la proliferación de bacterias en la boca.

Elige bien tu crema dental

El mejor complemento de una buena limpieza dental en casa es la crema dental. Es importante seleccionar un producto adecuado para nuestra salud. La crema dental debe contener flúor para proteger el esmalte, bicarbonato para evitar las manchas y en caso que tengamos gingivitis, será recomendable una con antiinflamatorios para aliviar las encías.

En conclusión

Por último, recuerda que la limpieza de tus dientes es un hábito cotidiano que se refuerza con visitas al odontólogo, y que debemos tratar de mantener durante toda la vida si queremos disfrutar de una sonrisa sana.