Dra. Laura Muñoz Cano, Autor en Zendental

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Cómo se desarrolla la ortodoncia en un niño

La ortodoncia a una edad temprana es esencial para el buen desarrollo de la salud oral de tu peque, por ello es importante que sepas cómo se desarrolla este procedimiento. A continuación hablaremos sobre los tipos de ortodoncia comunes para niños, el tiempo que pueden tomar y las actitudes del niño frente al dentista.

La ortodoncia no debe asustarte

La ortodoncia es un proceso importante para lograr correcciones tempranas de ciertos defectos que surgen en la infancia, por lo que es necesario que aprendas más sobre este proceso.

Tipos de ortodoncia y su duración

Para llevar a cabo la ortodoncia en un niño debes tener en cuenta que el desarrollo de los huesos de los peques puede afectar el procedimiento. Se recomienda iniciarla entre los 6 y 7 años para asegurar un crecimiento satisfactorio y prevenir el desarrollo de alteraciones futuras.

La ortodoncia más común en niños es la ortodoncia interceptiva. Esta permite corregir problemas en la mordida y corregir la posición de los dientes durante su crecimiento. Se pueden dar de dos tipos:

Removibles

Estos aparatos, generalmente producidos con acrílico, se pueden quitar y poner a voluntad, por lo que tu dentista te dará un mínimo de horas de uso que tu peque deberá cumplir para lograr los resultados esperados.

Los instrumentos removibles permiten corregir problemas como el paladar estrecho, causante de alteraciones en la mordida. Además aprovechan el crecimiento y la maleabilidad de los huesos, por lo que deben ser usados toda la noche.

 

La ortodoncia no debe asustarte

 

Es recomendable que este acrílico se lleve todo el día por al menos 22 horas. Si se cumplen todos los tiempos pautados por el dentista, puedes conseguir excelentes resultados.

Fijos

Son los brackets de toda la vida y permiten corregir la posición de los dientes, que a la vez corrigen defectos en la mordida. Solo son recomendables después de los 10 años.

Después de una corrección con brackets, se puede llevar a cabo la ortodoncia transparente. Esta puede darse después de los 16, cuando ya se tiene la independencia suficiente para llevar una higiene adecuada.

Es importante que lleves a cabo la ortodoncia que resulte necesaria con fines preventivos. Recuerda que tu hijo o hija tendrá un desarrollo constante de su dentadura y huesos faciales durante su infancia y adolescencia.

El desarrollo de tu peque vendrá con necesidades muy específicas, por lo que no dudes en hablar con tu dentista de confianza para determinar la ortodoncia más adecuada. Prevenir será el acto de amor más significativo para tu peque.

 

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Actitudes del niño

Los niños son altamente maleables tanto física como psicológicamente. Por esta razón, los niños pueden aprender rápidamente buenos hábitos, pero también temores irracionales. Es importante que entiendas por qué se desarrolla este temor en tu peque para poder darle solución.

El temor de los niños hacia el dentista es algo bastante común y se puede entender debido a un fenómeno psicológico denominado aprendizaje vicario. Este aprendizaje consiste en que el niño le teme a algo porque ve que a otro individuo (seguro a otro niño) le causa terror o sufrimiento. El terror puede darse también por una mala experiencia con otro dentista, por lo que el niño puede reaccionar con miedo, ansiedad y pánico al ver al dentista o al saber que debe acudir a uno.

Haz que la visita al dentista no sea un trauma

Ya has aprendido los procedimientos que se pueden aplicar a tu peque y cuáles son las edades más recomendables para esto, y también a crear ideas agradables sobre el dentista y su trabajo. Si has llegado hasta aquí, has hecho tu labor como padre al informarte y aprender más por la salud de tu peque.

La vuelta al cole y la ortodoncia infantil

La temporada de estudios pronto comenzará y tal vez se haga tarde para llevar a tu pequeño al dentista. En este post discutiremos sobre la importancia de la ortodoncia infantil para la vuelta al cole y por qué deberías considerarla antes del inicio de las actividades escolares en septiembre.

¿De verdad tu hijo necesita una ortodoncia?

Prevenir es una forma inteligente de evitar cualquier eventualidad que se pueda presentar. En términos de salud, implica llevar a cabo una serie de hábitos y procedimientos que permiten un desarrollo normal y saludable de la vida cotidiana.

Si deseas que tu hijo crezca fuerte y sano, seguro le aplicas las vacunas reglamentarias, lo llevas a revisión médica de forma periódica y lo cuidas de posibles focos de peligro y enfermedad. Siguiendo esta lógica, es altamente recomendable que también prestes atención a su salud oral para no tener que recurrir a los tratamientos correctivos largos y complejos.

Un poco de información sobre la ortodoncia infantil

Después de los seis años, los niños empiezan a perder sus dientes de leche para darle paso a su juego de dientes definitivo. Durante esta fase del desarrollo del niño, su dentadura es altamente maleable, ya que el hueso de la mandíbula y los mismos dientes se encuentran en un constante crecimiento.

Es durante esta fase de maleabilidad, donde se pueden presentar alteraciones en el desarrollo dental, como el prognatismo. Esta alteración consiste en la extensión de la mandíbula, provocando así, problemas en la alineación de los dientes.

 

Un poco de información sobre la ortodoncia infantil

 

Otra alteración ósea, contraria al prognatismo, es el retrognatismo. Esta provoca una reducción en el crecimiento de la mandíbula respecto al resto del cráneo, por lo que se genera una problemática similar a la que mencionamos anteriormente.

A pesar de que los trastornos mencionados son de causa genética, es posible prevenirlos por completo, y una de las principales recomendaciones para este fin es la ortodoncia interceptiva, uno de los tratamientos más comunes después de los seis años.

La ortodoncia interceptiva busca corregir el crecimiento maxilofacial para prevenir el desarrollo de alteraciones que, en el futuro, solo podrían ser tratadas a partir de cirugía y métodos altamente invasivos, pues la maleabilidad de la mandíbula ya se habría perdido.

Maleabilidad psicológica

Un pequeño detalle adicional que te puede interesar es que, entre los seis y los diez años, también puedes corregir las conductas problemáticas que puede presentar tu hijo respecto a su salud oral, como chuparse el dedo o meterse cosas a la boca.

También es la oportunidad perfecta para inculcar o reforzar buenos hábitos de cuidado personal que tendrán un efecto muy positivo en el futuro.

 

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Beneficios de la ortodoncia antes del cole

La época de estudios es un momento que puede resultar estresante o estimulante para tu hijo, y todo esto depende de cómo sean sus relaciones y su desempeño dentro de la escuela. Por ello, resulta importante que los diferentes tipos de procedimientos orales se lleven a cabo durante las vacaciones para asegurar una adaptación rápida y menos ansiedad ante el cambio.

Además, durante el periodo vacacional, tendrás más tiempo para inculcarle los nuevos hábitos de cuidado de sus piezas de ortodoncia. Si ya ha empezado un tratamiento con brackets, entonces es la forma más sencilla de comenzar.

Para concluir, recuerda que tu pequeño es aún muy inmaduro para asumir ciertas responsabilidades. Por ello, tu labor como padre de familia o tutor, es la de ofrecerle todos los cuidados y orientación que necesita. De esta forma, podrás asegurarle una salud oral futura llena de comodidad y satisfacción.

¿Cuál es la edad ideal para la ortodoncia infantil?

Una de las preguntas que más se hacen los padres de nuestros pacientes infantiles es cuál es la mejor edad para una ortodoncia infantil. En realidad, este tratamiento dental puede efectuarse a cualquier edad con seguridad y eficacia.

Una ortodoncia en la edad infantil es el mejor momento para corregir los dientes, ya que entonces aún se están formando y así son más moldeables.

Pero no es así en todos los casos. A continuación, te proporcionaremos algunos consejos para que puedas sacar el máximo partido a este tratamiento y cómo la edad puede influir en los distintos tipos de tratamiento correctivo de la dentadura.

La primera cita con el ortodontista

La mejor edad para la primera revisión es a los 6-7 años, es decir, cuando aparecen los primeros molares definitivos, ya que ellos nos indican cómo se desarrollará el resto de la dentadura. También es la edad en que los huesos maxilares ya se han desarrollado. Antes, hacer un diagnóstico sería difícil y arriesgado.

También es recomendable porque, a partir de esta edad, se puede hacer un seguimiento del desarrollo de la dentadura, lo cual facilitaría diagnósticos en el futuro.

La primera ortodoncia

Si en la revisión el dentista apreciara que es necesaria una ortodoncia, se puede efectuar a partir de esta misma edad, 6 o 7 años. En concreto, a esa edad se puede hacer una ortodoncia interceptiva, pero no es recomendable una ortodoncia transparente.

El objetivo de este tipo de ortodoncia es corregir el crecimiento maxilofacial y adelantarse a problemas como el prognatismo y retrognatismo. Así, se evitan tratamientos en el futuro más largos y complejos, y por tanto más caros.

Además, esta es también la mejor edad para corregir malos hábitos alimenticios, de higiene dental o costumbres como chuparse el dedo.

 

La primera cita con el ortodontista

La segunda ortodoncia: la alineación dental

Como hemos señalado, es el mejor momento para corregir defectos como la maloclusión, la mordida cruzada o defectos maxilares. Una vez superada esta etapa y con los dientes ya corregidos, se sigue con la alineación.

El dentista decidirá durante cuánto tiempo se ha de seguir cada uno de los tratamientos.

Los clásicos brackets: mejor a partir de los 10 años

Para comenzar a llevar brackets metálicos es mejor que los dientes definitivos ya hayan reemplazado a todos los dientes de leche, lo que se produce a los 10-12 años en el caso de las chicas, y a los 12-13 años en el caso de los chicos.

Antes de esta edad no es recomendable que los niños lleven brackets. Si se hiciera, se correría el riesgo de tener que prolongar el tratamiento, de aparición de manchas o de inflamación de encías.

Hay que recordar que cualquier edad a partir de estos límites es buena para llevar brackets. El tratamiento tiene la misma efectividad en los adultos, y generalmente solo se colocan antes por razones estéticas: de niños no nos importa tanto el aspecto de los dientes.

Ortodoncia transparente: a partir de los 16 años

La razón por la que no se recomienda una ortodoncia transparente para niños más jóvenes es porque, de niños, aún no son tan conscientes de la necesidad de una correcta higiene para llevar la ortodoncia invisible, o no las llevan las horas pautadas por el dentista, normalmente al menos 22 horas diarias.

Por tanto, el momento a partir del cual se considera adecuado que los niños lleven ortodoncia transparente es a partir de que hayan adquirido un cierto grado de madurez. Puede ser antes o después de haber cumplido los 16 años.

 

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¿Y si sobrepasan esta edad? No te preocupes, es buena cualquier edad para una ortodoncia infantil. Tu dentista te explicará cuáles son las mejores soluciones para el caso.

¿Pueden niños y adolescentes someterse a un blanqueamiento dental?

Muchos adolescentes deciden llevar a cabo su primer blanqueamiento dental cuando acaban su tratamiento con brackets, ya que a menudo los dientes quedan manchados al retirar el aparato. ¿Qué es este tratamiento exactamente?

¿En qué consiste el blanqueamiento dental?

El blanqueamiento dental es un tratamiento de odontología estética que consiste en reducir el tono de color original de los dientes para dejarlos más blancos y brillantes. Elimina la mayor parte de las manchas producidas por los alimentos.

Normalmente, se completa con una visita al dentista de aproximadamente una hora. Solo en los casos en los que es necesario un tratamiento intensivo, puede ser necesario repetir un mantenimiento seis meses después.

Los tratamientos más utilizados son el peróxido de hidrógeno (en concentraciones entre el 0,1 y el 12 %) y el peróxido de carbamida (entre el 16 y 32 %). Blanquean el diente gracias al oxígeno que desprenden. La solución se puede mejorar con catalizadores heterogéneos, para impedir que los peróxidos penetren en el diente o con ACP, que evita que se lesione el esmalte y disminuye la sensibilidad dental.

¿A partir de qué edad se recomienda el blanqueamiento dental?

Los expertos de la Academia de Odontología General de Estados Unidos recomiendan que, en general, no se lleve a cabo el blanqueamiento antes de los 14 años. Hay dos razones para ello:

En primer lugar, se debe esperar a que el nervio del diente está totalmente desarrollado para efectuar este tratamiento.

En segundo lugar, los dientes todavía son demasiado sensibles a esa edad para un tratamiento agresivo como el blanqueamiento dental. Puede causar molestias y dolor de cabeza a los niños.

De hecho, se recomienda que, a no ser que sea muy necesario, se efectúe el blanqueamiento a partir de los 17-18 años, dependiendo de la madurez del paciente.

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Tampoco se recomiendan las pastas dentales blanqueadoras antes de esta edad. De nuevo, constituyen soluciones demasiado agresivas para los dientes sensibles de los pequeños. Los especialistas las recomiendan a partir de los 12 años.

ninos y adolecentes blanqueamiento dental edad
Como para adultos, debemos asegurarnos también de que el tratamiento lo lleve a cabo un odontólogo profesional y desconfiar de los «trucos» caseros para blanquear dientes. Como te contamos en este artículo sobre blanqueamiento dental, ambos tratamientos pueden ser demasiado agresivos o no tener la proporción adecuada de ingredientes para producir los efectos deseados.

El blanqueamiento dental en jóvenes

Los expertos advierten también de los riesgos de utilizar el blanqueamiento sin control, obsesionándose con lucir los dientes blancos. Es lo que se conoce como «blancorexia». Por eso, también es mejor efectuar el primer blanqueamiento dental cuando el joven tenga la madurez necesaria.

Cómo conseguir que los niños tengan los dientes blancos

Como ya hemos visto que los menores de 14 años no deberían someterse al blanqueamiento dental, a continuación te damos unos consejos para que los niños (y no tan niños) mantengan los dientes blancos:

  • Cepillarse los dientes al menos dos veces al día, por la mañana y antes de dormir.
  • Evitar los alimentos con muchos azúcares. También, los refrescos, batidos y otras bebidas dulces como zumo contienen azúcar y, por tanto, son igual de perjudiciales para los dientes.
  • Ir periódicamente a la revisión del dentista.
  • Seguir una dieta saludable, ya que las vitaminas y minerales contribuyen al crecimiento correcto del diente y a su mantenimiento. Son recomendables los lácteos, frutas y verduras.
  • En general, los alimentos «pegajosos» son los peores, como algunas chucherías, cremas, galletas, etc. En todo caso, siempre es mejor limpiarse los dientes después de consumirlos.

Esperamos que nuestra guía de blanqueamiento dental te haya sido útil. Te recomendamos que, para blanquear tus dientes con seguridad, leas las advertencias frente a este tratamiento.

Blanqueamiento dental: ¿es posible hacerlo si estás embarazada?

Realizar un blanqueamiento dental durante el embarazo puede plantear varias dudas a las mujeres que están en esta condición. Y es que durante esta etapa, varios tratamientos conllevan una serie de riesgos adicionales que hay que tener en cuenta antes de comenzarlos.

Las sustancias que se utilizan durante el blanqueamiento no han demostrado ser tóxicas en ningún caso ni han podido encontrarse restos de las mismas en sangre. Sin embargo, ¿es mejor esperar a terminar el embarazo para realizar el tratamiento?

Blanqueamiento dental en embarazadas

Por regla general, los especialistas de la odontología siempre recomiendan no someterse a tratamientos en los que se vaya a producir anestesia total o parcial si la mujer está embarazada. A pesar de que no es frecuente utilizar anestesia durante este tratamiento, resulta necesario tenerlo en cuenta si tienes una sensibilidad alta a la manipulación de tu boca.

En cuanto al blanqueamiento como tal, las sustancias que se emplean son usualmente dos peróxidos: el peróxido de carbamida y el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada). Ambos son rebajados con una concentración del 3,5 % aproximadamente en la mezcla final.

Los estudios realizados tras los tratamientos blanqueadores han demostrado que estos compuestos no resultan tóxicos para las personas. Además, se ha analizado la sangre de varios pacientes tras utilizarlos y no se han apreciado variaciones ni han aflorado estas sustancias ni ninguno de sus derivados. Esto nos hace pensar que el procedimiento es completamente inocuo.

blanqueamiento dental estando embarazada
No obstante, has de tener presente que estos ensayos siempre se han realizado en hombres y en mujeres que no estaban en etapa gestacional. Realizar ensayos clínicos durante esta etapa de embarazo resulta éticamente comprometido y, por ello, no se dispone de datos que certifiquen la ausencia de efectos secundarios en la madre o en el bebé.

En definitiva, podría decirse que, a pesar de que no existen datos que parezcan indicar que este tratamiento sea perjudicial, se recomienda evitarlo. Los peróxidos son sustancias oxidantes que no provocan daños en nuestra boca. Sin embargo, en el supuesto de atravesar la barrera placentaria (algo que no ha sido estudiado), podría llegar a afectar a los tejidos y células del bebé. La ausencia de estudios encaminados a determinar si el peróxido traspasa la placenta y en qué cantidad lo hace es la razón por la que los especialistas desaconsejan su uso en mujeres gestantes.

Y durante el periodo de lactancia ¿puedo realizar el tratamiento?

De modo similar a lo que sucede con el embarazo, se recomienda que un blanqueamiento de los dientes no se realice durante la etapa de lactancia. Nuevamente, nos hallamos ante la inexistencia de estudios que esclarezcan si el peróxido es capaz de atravesar la barrera mamaria y llegar al bebé a través de la leche con la que lo alimenta su madre.

A su vez, la ingesta de una cantidad determinada de peróxido o de sus derivados mediante la leche materna, podría tener consecuencias no deseadas en el bebé. Y, ante la perspectiva de que estos ensayos no se vayan a abordar, es mejor no arriesgarse durante la etapa del embarazo y la lactancia.

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Por tanto, si estás embarazada o en periodo de lactancia, lo recomendable es que se lo comuniques a tu odontólogo para que lleguéis a la mejor solución. Recuerda que tras un blanqueamiento se han de seguir ciertos cuidados posteriores.

Como ves, el blanqueamiento dental es un tratamiento que, salvo excepciones muy puntuales, no reviste gran urgencia. Por ello, los odontólogos recomiendan esperar a finalizar la gestación y la posterior lactancia para someterse a él. Pese a no haber pruebas de que el tratamiento sea tóxico, sí es cierto que la ausencia de estudios hace que la prevención sea la opción más recomendada.

¿Cuándo hacerles ortodoncia a los niños?

Entre los principios de la ortodoncia, detectar y prevenir las anomalías que puedan afectar el desarrollo de la estructura dentomaxilofacial son los elementos más importantes, de modo que esta destacada rama de la odontología debe ser tenida en cuenta especialmente durante las primeras etapas del crecimiento infantil.

Esto se debe a que, como es obvio, a lo largo de nuestra infancia y adolescencia somos testigos de un sinfín de cambios resultantes de nuestro crecimiento, pero muchas personas tienden a hacer énfasis en cualquier otro tipo de evidencia del desarrollo físico distinto a lo que está sucediendo al interior de nuestra boca.

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Al tiempo que vemos como nuestros hijos empiezan a aprender cosas nuevas como a montar en bicicleta, escribir, leer y nadar, su estructura ósea también comienza a presentar signos de evidente madurez, como lo es la erupción de nuevas piezas dentales, el crecimiento del maxilar y la consolidación de huesos y músculos. No obstante, en algunos casos, nuestros pequeños pueden llegar a mostrar síntomas de un incorrecto crecimiento, lo que se puede evidenciar en dentaduras desalineadas o mordidas desviadas, entre otros casos.

Por tanto, lo más recomendado por odontólogos y pediatras es asistir entre dos y tres veces al dentista al año, cuya labor será estudiar el crecimiento de la estructura dentomaxilofacial del niño, detectar cualquier imperfección, prevenirla o iniciar un tratamiento oportuno de ortodoncia infantil para tratarla.

En este orden de ideas, la ortodoncia infantil no es algo que pueda ser tomado a la ligera, pues entre más tardío sea su inicio, más graves pueden ser las afectaciones que padece el menor. A su vez, ello sugiere que el tratamiento puede llegar a ser más lento y, como es apenas obvio, menos cómodo para el pequeño paciente.

En otras palabras, según la Sociedad Española De Ortodoncia (SEDO), se le recomienda a los padres iniciar los cuidados pertinentes de sus hijos a lo largo de sus primeros seis años de edad, pues, aunque su sonrisa parezca completamente normal, un ortodoncista puede detectar cualquier afectación en la oclusión (mordida) del niño, así como irregularidades en el crecimiento de los huesos maxilares.

Ahora bien, cuando el especialista ha descubierto algún tipo de alteración en la mordida o la alineación de los dientes del menor, se debe iniciar un tratamiento de ortodoncia infantil, el cual parte desde la toma de muestras fotográficas y radiográficas con el fin de estructurar un plan de trabajo acorde a las necesidades y el perfil del niño. Lo más recomendable, acorde a las afirmaciones de los expertos, es que un tratamiento de ortodoncia infantil puede ser iniciado a partir de los seis años de edad, ya que la estructura dentomaxilofacial ya ha alcanzado cierto punto de madurez que permite trabajar sin afectar el normal desarrollo del resto de huesos y músculos del menor. Este tipo de ortodoncia es conocida como ortodoncia interceptiva.

Ortodoncia-removible

Basado en las particularidades del paciente, el dentista propone el uso de dos diferentes tipos de ortodoncia infantil:

Ortodoncia fija: Los brackets son elementos fijos a la superficie dental, los cuales funcionan según la necesidad puntual del menor, pudiendo ser para redirigir el crecimiento óseo o para eliminar hábitos perjudiciales.

Ortodoncia removible: Los retenedores o frenillos son estructuras de acrílico y alambre que se fijan a los molares y su labor es corregir errores muy puntuales.

Por último, cabe mencionar que, aunque cualquiera puede padecer de complicaciones en el desarrollo de la estructura dentomaxilofacial, los especialistas invitan a los padres a vigilar cuidadosamente los hábitos de sus hijos, de modo que puedan prevenir detonantes que causan este tipo de anomalías, como el uso del chupete excesivamente, chuparse los dedos, respirar por la boca, padecer de bruxismo y presentar una maloclusión.

¿Qué síntomas tienen los bebés cuando les salen los dientes?

Mamá y papá, cuando tu bebé está alcanzando su tercer o cuarto mes de vida es normal que empiece su proceso de dentición y, aunque es algo natural, algunos padres primerizos tienden a preocuparse demasiado porque su hijo empieza a presentar ciertos comportamientos impropios de él.

Sin embargo, estos comportamientos son una manera completamente natural de expresar la aparición de sus primeros dientes.

En este orden de ideas, a continuación hablaremos sobre los síntomas que presentan nuestros bebés cuando empiezan a erupcionar sus primeros dientecillos, de modo que no te alteres al notar a tu hijo un poco distinto durante esta etapa.

 Salivación

Salivacion

Mecánicamente la lengua y las glándulas de la boca sentirán la presencia de un cuerpo nuevo, lo que causa curiosidad y irritación. Para defenderse de cualquier organismo extraño, la boca empieza a producir grandes cantidades de saliva y, teniendo en cuenta que los dientes no se irán, habrá salivación constante y en grandes cantidades.

 Encías inflamadas

De igual manera, las encías están experimentando una nueva sensación, por lo que la reacción inmunitaria típica causará inflamación y dolor en los tejidos blandos mientras salen los primeros dientes de cada arcada.

Hiperactividad

A causa de la constante sensación en la boca, es probable que el niño se mantenga más activo de lo normal, de modo que podrá permanecer jugueteando por periodos prolongados, resultar susceptible a la irritación y, obviamente, llantos más frecuentes.

Complicaciones para dormir

Asimismo, los episodios de descanso se verán interrumpidos por el dolor y la incomodidad, lo que causará que los periodos de reposo del bebé sean intermitentes. También es probable que el pequeño se levante molesto y con llanto, pues estará cansado y con un sueño insuficiente.

Inicio de la etapa de la fijación oral

Fred describe la fijación oral como el periodo durante la infancia en el cual el bebé tiende a llevarse todo a la boca, de modo que veremos a nuestro hijo lamiendo, chupando y mordiendo lo que tenga a la mano. Se recomienda tener juguetes de goma especiales para que pueda morder y babear sin afectar sus dientecillos o cualquier otra parte de su boca.

Rechazo de la comida

Finalmente, como es apenas obvio, el dolor, la constante molestia en su boca y la irritabilidad pueden causar que el niño no esté dispuesto a comer ningún alimento sólido, por lo que es necesario encontrar estrategias alternativas mientras el menor cede.

Rechazo-de-la-comida

Cabe mencionar que las reacciones del menor pueden variar según su personalidad y el momento de la aparición de sus nuevos dientes, así como el tamaño de los dientes y el dolor que llegan a experimentar.

A su vez, en el caso de un diente individual los síntomas no llegan a superar un periodo de pocos días, pero cuando nuestros bebés están en la etapa de la germinación de sus primeras piezas dentales, es apenas lógico que los síntomas se extiendan durante varios meses, pues tal es el tiempo que toman todos sus primeros dientes en aparecer completamente.

Si tu bebé está experimentando la incomodidad propia por la aparición de sus primeros dientes, es adecuado ponerte en contacto con un centro médico u odontológico especializado, donde un profesional podrá valorar el estado de la estructura bucodental del menor, identificar cualquier anomalía en una etapa temprana y darte los mejores consejos para reducir las molestias.

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Por último, los especialistas de diferentes áreas concuerdan en un mismo punto, pues recomiendan que los padres se armen de paciencia y cariño para acompañar a su bebé durante esta complicada etapa. Además, cabe recordar que es algo que no durará más de un par de meses.

¿Qué tratamientos son los más comunes en la odontopediatría?

Según El Arte De La Guerra de Sun Tzu, las mejores batallas son aquellas donde se alcanza la victoria sin necesidad de haber combatido.

Esta relevante y milenaria filosofía oriental no discrepa demasiado de los ideales de la odontopediatría, donde la prevención de las enfermedades buco-dento-maxilares es la clave para garantizar una mejor calidad de vida (por el resto de su vida) a los niños.

Cuando hablamos de odontopediatría nos referimos a aquella especialidad odontológica donde un experto estudia, previene, trata y corrige cualquier anomalía que pueda afectar el bienestar bucal del menor, las cuales tienden a ser cuestiones maxilares, así como traumatismos (caries, fisuras, surcos, etc.).

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Es así, pues, que la odontopediatría abarca una extensa variedad de tratamientos en pro de la salud dental infantil, de los cuales veremos los más populares a continuación:

Eliminación de caries

Aunque las caries son acumulaciones de bacterias que destruyen los tejidos dentales las cuales pueden estar presentes en la boca de adultos y niños, los menores tienden a ser más propensos a la acumulación de estas bacterias, pues es una población que consume mayores cantidades de azúcares lo que, con la ayuda de la placa bacteriana, promueve una desmineralización de las capas dentales y debilitan su resistencia ante este tipo de bacterias.

Eliminacion-de-caries

Es tanto así que las primeras caries pueden aparecer durante el primer año del bebé, durante la aparición de los primeros dientes, y suele ser conocida como caries rampante, caries del biberón o caries lactante. Estas caries suelen ser muy agresivas, lo que además de dañar la estética del menor, también causa dolores e infecciones en el resto de la boca, por lo que es importante no solo controlar el consumo de bebidas carbonatadas y de golosinas, sino visitar frecuentemente al dentista.

Traumatismos y fracturas

Es natural que los niños realicen actividades de impacto como correr, brincar o jugar, por lo que los traumatismos dentales y las fracturas no son algo extraño. Sin embargo, es importante saber cómo actuar debidamente.

Primero es fundamental permanecer en calma y serenar al niño, limpiar levemente la boca si hay presencia de sangre y acudir inmediatamente al dentista, donde es probable restaurar el diente según el grado de la lesión y el tiempo transcurrido, de modo que no se afecte la estética ni la funcionalidad de la mordida del niño.

Pulpotomía y pulpectomía

Cuando infecciones como las caries han avanzado demasiado, es necesario hacer un tratamiento de pulpotomía o pulpectomía, los cuales consisten en la remoción de una parte de la pulpa del diente de leche para eliminar todo rastro de infección, restaurar el espacio con sellador y evitar cualquier inflamación y dolor.

La pulpotomía consiste en la eliminación de una pequeña parte de la pulpa, mientras que la pulpectomía se trata de la remoción de dos terceras partes de la pulpa. El especialista debe decidir qué tratamiento utilizar según la gravedad de la infección.

Aplicación de fluoruros

Aplicacion-de-fluoruros

Uno de los tratamientos preventivos más populares es la aplicación de flúor, el cual funciona para restaurar la resistencia de las capas superiores del diente y evitar la aparición de infecciones y caries. Este procedimiento es completamente indoloro y puede ser llevado a cabo por medio de geles, barniz o espuma.

Ortodoncia

Como es lógico, durante el desarrollo físico de los niños pueden aparecer afectaciones de orden óseo, los cuales tienden a ser más evidentes en la estructura maxilar. La ortodoncia es una de las ramas odontológicas más populares y, con la ayuda de aparatos que ejercen distintas fuerzas, es posible disponer el espacio maxilar adecuadamente para que los dientes sigan desarrollándose debidamente, sin perjudicar la llegada de las piezas permanentes.

¿Cómo y cuándo debo empezar a limpiar los dientes de mi bebé?

Existen ciertos cuidados especiales que debemos tener frente a la salud dental de nuestros hijos ¡Conócelos!

Como padres siempre priorizaremos la salud de nuestros hijos. Esto no se limita únicamente al hecho de cuidarlos del frío para evitar un catarro, o garantizar una alimentación balanceada para ayudarlos a crecer sanos y fuertes, pues hay muchos otros aspectos igual (o más) importantes en los que debemos trabajar para asegurarles un buen futuro. La salud dental de nuestros hijos es, por ejemplo, una de aquellas facetas que debemos atender con suma dedicación, puesto que esta no sólo les permitirá sonreír con total tranquilidad y lucir una bella dentadura, sino que evitará que se genere cualquier enfermedad como la gingivitis y las caries.

Por lo general, en Zen Dental recomendamos que nuestras pacientes cuiden de su salud dental con mayor atención cuando se encuentran en estado de embarazo, pues ésta afecta directamente la salud y el desarrollo de su bebé. Además hacemos énfasis en la importancia de la etapa de la lactancia ya que, del mismo modo, tiene importantes repercusiones en la salud bucal del hijo recién nacido. Lo anterior con el fin de reafirmar que los cuidados dentales de nuestros pequeños deben ser atendidos desde los primeros instantes. Sin embargo, a medida que nuestros pequeños van creciendo, los cuidados bucodentales también empiezan a evolucionar, por tal motivo debemos saber cuándo y cómo desempeñar esta tarea adecuadamente.

Durante las etapas más tempranas de la niñez, generalmente los primeros dientes en erupcionar son los incisivos inferiores y luego los superiores alrededor de los 4 a 7 meses de edad. A estos pequeños dientecillos se recomienda limpiar utilizando gasa húmeda sobre la superficie de éstos y la encía circundante. Este es un ejercicio de sumo cuidado para evitar lastimar los tejidos del bebé. Sobra decir que el uso de la seda dental y el enjuague están de más. Luego, en los meses posteriores, los dientes contiguos a los incisivos erupcionan, al igual que los primeros molares y los caninos. En este punto debemos empezar a implementar el cepillo, pues la superficie oclusal, o cara masticatoria del diente no puede ser limpiada de otro modo. Sin embargo la elección del cepillo es importante, ya que éste debe ser apto para la boca del niño; las cerdas suaves, un cabezal pequeño y un mango para adultos, son las características básicas con las que el primer cepillo debe contar.

Una vez la mayoría de los dientes ha salido, es importante que empecemos a utilizar la seda dental, dado el contacto que habrá entre ellos. Dicho contacto se convertirá en el ecosistema ideal para la acumulación de comida y, consecuentemente, para la incubación de las bacterias causantes de las caries interproximales (las cuales son las más comunes en niños y adultos). Eso sí, cabe aclarar que la utilización de la seda dental en un bebé requiere cierto grado de habilidad, pues se puede lastimar al niño. Uno de nuestros expertos en Odontopediatría puede darte una asesoría previa para evitar cualquier daño.

A lo largo de los tres primeros años de vida, el cuidado de la boca del niño no requiere el uso de la pasta dental. El cepillo y la seda hacen el trabajo necesario en aquel periodo. Aunque en el momento que decidas implementar la pasta dental, es fundamental que ésta sea especial para niños, la cual cuenta con un mayor porcentaje de flúor, y que se utilice en cantidades mínimas para evitar llenar de espuma la boca del bebé.

En resumen, el cuidado bucal de nuestros hijos es fundamental para garantizarle una excelente calidad de vida. Una boca sana favorece distintos aspectos de la vida, especialmente al tratarse de personitas tan vulnerables como un bebé. Aplica los consejos (pre y postnatales) que Zen Dental te comparte para que tu bebé tenga una sonrisa hermosa y saludable.

¿A partir de qué edad se recomienda la ortodoncia?

La Ortodoncia, como es bien sabido, es la especialidad de la Odontología, perteneciente a la rama de la Estética Dental

Es la encargada del estudio, diagnosis, prevención y trato de anomalías que afectan las cualidad estéticas o funcionales de la estructura dentomaxilofacial. Los tratamientos de ortodoncia, adicionalmente, evitan la aparición de los dolores de mandíbula, cabeza y cuello, causados por la maloclusión.


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Ahora bien, una de las preguntas más frecuentes en el mundo de la odontología está relacionada a la edad mínima recomendada para iniciar un tratamiento de ortodoncia. No obstante la respuesta varía según el tipo de procedimiento que ha de realizar. Ello sucede dadas las circunstancias del desarrollo en la estructura craneal del paciente, y por tal motivo debemos comprender los diferentes tratamientos encargados de corregir las malformaciones dentomaxilofaciales:

En primera estancia, es importante hablar sobre la ortopedia maxilar, la cual se encarga de la reacomodación de los huesos involucrados en la estructura craneal y maxilar, con el fin de prevenir malformaciones venideras. Este procedimiento se realiza con la ayuda de aparatos ortopédicos como chupones o, finalmente, placas removibles. La ortopedia maxilar es un tratamiento que puede ser llevado a cabo desde el momento del nacimiento hasta los 13 años, dado que este periodo representa la etapa de crecimiento craneomaxilar más activa.

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Como ramificación de la ortopedia maxilar, la ortodoncia removible trabaja para reacomodar correctamente las diferentes piezas dentales, haciendo uso de placas acrílicas y alambres de acero especializados en la generación de distintas fuerzas para lograr su objetivo. Los especialistas recomiendan que la aplicación de la ortodoncia removible suceda entre los 6 y los 13 años.

Posteriormente, cuando el paciente ha superado los 13 años y su estructura ósea en la zona maxilar se ha consolidado, es momento de aplicar la aparatología fija. Ésta, generalmente, funciona por medio del uso de brackets y se recomienda ser iniciada a partir de los 13 años. Así mismo, la aparatología fija no cuenta con límite de edad, sino es retirada una vez haya cumplido con su cometido y el paciente goce de los resultados deseados.

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En este orden de ideas, aunque resulte crucial asistir entre dos o tres veces al dentista anualmente para garantizar el bienestar del menor, los padres deben estar siempre atentos a cualquier indicación de que su hijo sufre de alguno de los males que deben ser tratados con ortodoncia, como por ejemplo:

  • Sobremordida: Los dientes de la arcada inferior se encuentra cubierta casi en su totalidad por las coronas de los dientes de la arcada superior.
  • Submordida: La mandíbula o la posición de los dientes inferiores hacen que éstos se encuentren por delante de las piezas superiores. Ello también puede suceder porque la arcada superior está demasiado atrás.
  • Mordida cruzada: En el momento de la oclusión, ambas arcadas (superior e inferior) se encuentran en un mismo nivel. Dicha posición es incorrecta, pues la línea dental de arriba siempre debe caer levemente frente a los dientes de abajo.

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  • Mordida abierta: Se evidencia cuando, a pesar de efectuar el cierre de la mordida, existe un espacio entre las coronas de los dientes superiores e inferiores. Ello sucede, generalmente, cuando los molares chocan e impiden el cierre total de la mandíbula.
  • Desplazamiento de la línea media: Sucede en el momento que la línea media que divide la arcada superior por la mitad (generalmente existente entre los dientes incisivos), no se encuentra en regla con la línea media de la arcada inferior.
  • Espaciamiento: Aparición de grandes espacios entre cada pieza dental, causado por la falta de algún diente o por piezas cuyo tamaño no ocupa el espacio ideal.
  • Apiñamiento: Esta situación se da cuando las piezas de una misma arcada chocan excesivamente entre sí, causando una deformación en la sonrisa. El apiñamiento puede suceder cuando alguna pieza es demasiado grande, o cuando los dientes posteriores ejercen fuerzas hacia adelante, causando la reacomodación incorrecta de las piezas anteriores.

La ortodoncia es, sin duda, una importante rama que debe ser tenida en cuenta a lo largo de nuestras vidas. Especialmente en pacientes jóvenes que deban ser tratados oportunamente en Odontopediatría, y así prevenir la generación de afectaciones más agudas que perjudiquen su calidad de vida. Además, los centros odontológicos más especializados y modernos ofrecen soluciones de Ortodoncia Estética que garantizan resultados igual de favorables sin comprometer el aspecto de la sonrisa.