Dra. Claudia Vela Fierros, Autor en Zendental

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Consecuencias que nos puede traer padecer de bruxismo

Un trastorno es una alteración de la salud en un punto específico. Este es el caso del bruxismo, el cual consiste en apretar  los dientes hasta hacerlos rechinar de manera involuntaria, pero ¿cómo puedes saber si lo padeces?

 

Bruxismo: causas y consecuencias

 

Hay estudios que revelan que, de hacerse habitual, puede desgastar tus dientes y producirte enfermedades. Por ello vale la pena que conozcas un poco más las consecuencias de este padecimiento y para que sepas cómo identificar sus síntomas.

Sobre las causas, han surgido diferentes hipótesis; sin embargo, algunos estudios realizados por la Biblioteca Nacional de Medicina en Estados Unidos enumeran los factores que han influido en el desarrollo de dicho trastorno. Algunos de estos son:

 

  • El estrés.
  •  La capacidad de relajarse.
  •  La dieta alimenticia.
  • Los hábitos de sueño.

 

 

 

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Aun así, las consecuencias de padecer de bruxismo dependerán de la edad en la que aparezcan los primeros síntomas, de su intensidad y de la manera en que tus dientes se muevan. Pensando en esto, veamos algunos ejemplos de afectación y cuáles son los resultados:

 

  • Céntrica. Daña el cuello dental afectando a la estructura dentaria, lo que provoca dolores leves o moderados.
  •  Excéntrica. Daña significativamente el contorneado estético en los bordes iniciales. Al apretar los dientes, cambia el patrón dental natural y aumenta el desgaste de los mismos, lo que puede provocar ciertas deformidades en las piezas dentales de la parte delantera de la boca.
  •  Nocturna. Durante el sueño, de manera inconsciente, el afectado puede destruir el esmalte de sus dientes al apretarlos. Según estudios, estos episodios nocturnos pueden durar entre 18 y 38 minutos como promedio.

 

 

Bruxismo: causas y consecuencias

 

 

Etapas

 

Ya dentro del trastorno, la intensidad del daño sufrido se ha clasificado de la siguiente manera:

 

  • Etapa 1: Si fuera tu caso, desarrollarías un hábito inicial en el cual los periodos en los que aprietas los dientes son tan cortos que pasan inadvertidos. Es la mejor etapa para corregirlo, debido a que puede desaparecer con concientización y ayuda médica adecuada. En este punto, la ansiedad, según menciona Marian Gil, doctora en Psicología y Medicina Conductual, no es parte del desorden.
  • Etapa 2La ansiedad provoca que aprietes o rechines los dientes. Cabe mencionar que, a este nivel, el bruxismo se presenta sin que te des cuenta, pero una vez que alguien te advierte de él o que tú mismo te percatas de que estás apretando los dientes, dejas de hacerlo. En la etapa 2, el daño aún puede ser reversible, pero de no atenderse a tiempo, podrías pasar al siguiente nivel de afectación.
  • Etapa 3: Has fortalecido el hábito a tal grado que aprietas los dientes deliberadamente. Esto provoca que las lesiones bucodentales se maximicen y puedan convertirse en permanentes. También en este nivel se hace fácil controlar el rechinamiento de los dientes sin dejar de hacerlo. Como consecuencia, será más complicado implementar los tratamientos correctivos con éxito.

 

Síntomas a tomar en cuenta

 

Para conocer si estás padeciendo algún trastorno asociado al bruxismo, identifica o evalúa si manifiestas alguno de los siguientes síntomas:

 

  •  Ruidos articulares nocturnos.
  • Dolor de cabeza u oído.
  • Inflamación mandibular.
  • Pérdida y desgaste del esmalte dental.
  • Sensibilidad dental excesiva.
  • Fracturas dentales.
  •  Dolor en el rostro.

 

Es conocido que, aun con estos síntomas, muchos pacientes descubren su padecimiento cuando empiezan a experimentar un dolor agudo en cara y cuello o porque alguien de su entorno capta los ruidos que produce el trastorno. Otros, hasta no realizarse estudios específicos, como puede ser una radiografía, no logran identificarlo.

Un desorden involuntario suele convertirse en algo difícil de tratar y encontrar medidas de prevención se vuelve más complicado. Por ello, acude al médico correspondiente a tiempo y evitarás las consecuencias del bruxismo.

 

Causas más comunes que generan la caries dental

La salud bucal es un tema delicado que es importante atender ante cualquier situación que indique que algo está pasando. La generación de caries es la patología bucal más común, ocho de cada diez adultos tienen o tuvieron caries en algún momento de sus vidas. Por eso es que se convierte en una necesidad la atención inmediata para prevenir problemas graves en un futuro.

¿Cuáles son las causas más comunes de caries dental?

Las caries son producto del mal aseo bucal y por consecuencia de formación de placa dental. La placa se genera por acumulación de residuos de alimentos y descomposición de los azucares en estos. Cuando esta acumulación es excesiva las bacterias en ella generan ácidos que deterioran la barrera natural de los dientes, conocida como esmalte dental.  El esmalte desaparece o se debilita y las bacterias pueden proliferar  directamente sobre la dentadura generando esos pequeños círculos negros característicos de la caries.

 

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Algunas de las causas más comunes de formación de caries son:

 

  • 1. Ingesta desmesurada de azúcares. Estos alimentos, por muy inofensivos que parezcan, dejan residuos en la cavidad bucal, los que se depositan en los dientes y producen ácidos. Estos ácidos no son removidos naturalmente por la saliva. Para removerlos es necesario realizar un cepillado correcto después de ingerir este tipo de alimentos. Es importante señalar que no solo los caramelos o dulces son los responsables de esto, también productos como galletas, pasteles, chocolates, jugos procesados y chicles.
  • 2. Falta de aseo bucal constante. Esta es una de las principales causas de caries dental debido a que los residuos de comida se quedan en la boca generan bacterias que se acumulan y penetran en los dientes durante toda el día. Esta acción a largo plazo genera que la acidificación perfore el diente y se acumulen más bacterias que posteriormente se convierten en caries.
  • 3. Mantener un pH muy ácido en la boca. El consumo desmesurado de alimento durante el día y la falta de higiene después de comer generan un ambiente propicio para que la mucosa bucal mantenga un pH ácido. El pH se encarga de mantener el equilibrio de esta mucosa para que las bacterias no afecten de inmediato, por lo que en ambientes ácidos las bacterias serán más estables y pueden sobrevivir más tiempo dentro de tu boca.
  • 4. Utilizar pastas dentales sin flúor puede desarrollar caries debido a que este mineral ayuda a neutralizar los ácidos generados y a cubrir la capa de esmalte de los dientes. El flúor se encuentra naturalmente en algunos alimentos, sin embargo es necesaria la aplicación de este directamente en la dentadura para prevenir daños por caries.
  • 5. Tener malos hábitos como fumar y beber alcohol. El cigarro contiene sustancias que debilitan el esmalte de los dientes y forman una placa rígida de sarro generalmente por detrás de los dientes inferiores delanteros. Esta capa puede ocasionar que debajo de ella se mantenga un ambiente propicio para las bacterias causantes de la caries. De igual manera, el consumo de alcohol puede generar que las enzimas actúen como ácidos para los dientes, provocando que se debiliten.
  • 6. No asistir regularmente al dentista. En las sesiones de mantenimiento dental es necesario que el dentista realice una limpieza profunda para poder extraer cualquier residuo que haya quedado atrapado entre los dientes y que pueda propiciar la formación de caries en lugares de difícil acceso.

 

Cuáles son las causas más comunes de caries dental

 

Es recomendable mantener un adecuado aseo bucal para que las bacterias en los dientes sean eliminadas lo más pronto posible y no afecten el esmalte de los dientes. El uso de hilo dental así como de cepillos dentales especializados es crucial para mantener una boca sana.

Razones más habituales de la aparición del bruxismo

El bruxismo es lo que se conoce como «rechinar los dientes«, algo que puedes producir inconscientemente y tanto de día como de noche, mientras duermes. Puede consistir tanto en apretar los dientes como en moverlos adelante y atrás, y muchas personas no se percatan de que lo hacen hasta que aparecen los síntomas y el médico las diagnostica.

Síntomas del bruxismo

Antes de hablar de las causas, hablemos brevemente de los síntomas para que reconozcas si lo padeces. Es posible que no tengas ningún síntoma, pero que el médico lo haya reconocido por alguna alteración en tu mandíbula por medio de radiografías.

Los síntomas más habituales son:

  • Dolor de mandíbula o en la zona del oído.
  • Dolor de cabeza.
  • Sensibilidad dental al frío, al calor y a los alimentos dulces.
  • Problemas de la articulación temporomandibular.
  • Ansiedad, tensión o insomnio.

También es posible que a veces seas consciente del rechinar de dientes porque despiertas súbitamente por la noche con un movimiento brusco de la mandíbula, o bien otra persona te diga que rechinabas los dientes mientras dormías.

Causas del bruxismo

En realidad, los últimos síntomas mencionados (ansiedad, tensión o insomnio) pueden ser las causas, sobre todo si padeces estos problemas durante largo tiempo. Aunque sea de manera leve, algunas personas que padecen estrés pueden manifestarlo mediante un rechinar de dientes inconsciente mientras duermen.

Además, otras razones de aparición del bruxismo son:

  • Alteraciones de la oclusión mandibular. Aparece en la infancia, durante el desarrollo de la mandíbula. Los problemas de oclusión o de mala alineación dental pueden hacer que ya desde niño rechines los dientes inconscientemente.
  • Problemas neurológicos. En este caso no hay ningún problema mandibular, sino que el trastorno es cerebral porque existe alguna alteración en los neurotransmisores cerebrales o en las conexiones entre neuronas (sinapsis). Esto que ocasiona un rechinar de dientes nocturno involuntario.

 

Soluciones para el bruxismo

 

Pertenece al grupo de trastornos de las parasomnias y trastornos del sueño como microdespertares, apnea del sueño, sonambulismo o insomnio y por eso con frecuencia quienes padecen bruxismo por esta causa manifiestan también alguno de estos trastornos.

  • Trastornos emocionales o de estrés. Como hemos comentado, en algunos casos de ansiedad o nerviosismo, especialmente si son crónicos, pueden ocasionar el bruxismo.
  • Postura inadecuada. Una postura inadecuada puede afectar tu columna vertebral y esta, a su vez, afecta la mala colocación de tu mandíbula o la alineación de tus dientes.
  • Una alimentación incorrecta. Comer cosas demasiado duras o que hagan masticar mucho, como chicles, puede degenerar en el hábito inconsciente de rechinar los dientes.
  • Factores genéticos. Si hay alguna otra persona en tu familia con este problema, puedes tener hasta un 50 % más de probabilidad de padecer bruxismo.

Soluciones para el bruxismo

Tradicionalmente se recetan unas férulas o fundas dentales para resolver este problema, pero, cuando se deja el tratamiento, es posible que el bruxismo pueda volver a aparecer. Por eso, frecuentemente resulta más efectivo a largo plazo tratar las causas del bruxismo, aunque a veces solo encontrar la razón exacta ya puede ser un proceso largo y difícil.

 

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Por ello, los tratamientos también pueden ser:

  • Ejercicios de relajación.
  • Evitar alimentos duros, chicles y dulces.
  • Aplicar compresas frías o calientes en la zona para aliviar el dolor.
  • Masajear la zona donde se produce el dolor.
  • Beber mucha agua.
  • Dormir bien o tratamiento del insomnio u otras alteraciones del sueño.

Evita que el bruxismo tenga peores consecuencias

Como ves, un simple problema de rechinar de dientes puede estar causado por otros trastornos más serios, y también pueden llevarte a consecuencias más serias o muy molestas. Te recomendamos consultar a tu médico a tiempo y evitar que el problema vaya a más.

¿Qué tener en cuenta después de la colocación de un empaste?

Los empastes dentales son pequeñas incrustaciones artificiales que se fijan sobre la superficie de una pieza dental afectada por una caries leve, fisuras o para sanear una abertura realizada para un tratamiento de endodoncia.

En la actualidad nos encontramos con diferentes tipos de empaste según la necesidad puntual de la persona, siendo fisuras pequeñas, afectaciones medias y deterioros importantes en la superficie dental. Aunque hay diferentes materiales utilizados para crear incrustaciones dentales, cuando habla de empaste se hace énfasis particularmente en las cubiertas fabricadas en composite; un elemento fácilmente manipulable y que no afecta la naturalidad del aspecto del diente.

Teniendo en cuenta cuán útiles son los empastes, pues, a continuación te presentamos los cuidados que debes tener para no desmejorar su calidad o causar que se desprendan:

  • Mantén unos hábitos de limpieza disciplinados: Cepíllate tres veces al día y haz uso de la seda dental al igual que del enjuague bucal.
  • Acude a consultas de aplicación de flúor para reforzar el esmalte de tus dientes.
  • En algunos casos – no muy frecuentes – los empastes se agrietan. Si ello sucede, es recomendable utilizar férulas nocturnas.
  • No mastiques elementos demasiado sólidos que puedan fracturar al empaste. Asimismo, evita mascar gomas u otros alimentos adherentes que causen el desprendimiento del empaste.

Se llevas a cabo correctamente los cuidados de tu empaste dental, éste alcanzará una duración prolongada que mantendrá a tu sonrisa libre de bacterias que busquen acumularse en pequeñas fisuras, causando caries, halitosis u otra afectación.

¿Cuándo se deben utilizar incrustaciones dentales?

Como lo hemos explicado anteriormente a lo largo de varias entradas relacionadas, las incrustaciones dentales son una alternativa práctica a problemas que ponen en riesgo el bienestar de una pieza dental.

Éstos, por lo general, están fabricados en diferentes materiales como amalgamas, composite o – el más recomendable – porcelana, devolviéndole al diente la resistencia sin comprometer su imagen.

Asimismo, cuando el dentista estudia el caso puntual del paciente, se elige el tipo de incrustación que debe ser utilizada para solucionar una necesidad puntual. Parcialmente, podemos decir que los diferentes tipos de incrustaciones dentales:

  • Inlays: Pequeñas porciones que sanean la abertura, pero no cubren ninguna cúspide dental.
  • Onlays: Incrustaciones medias que, como mínimo, cubren una cúspide dental.
  • Overlays: Incrustaciones grandes que cubren todas las cúspides del diente.
  • Endocoronas: Incrustaciones completas que recubren toda la superficie dental.

Cabe recordar que estos diferentes tipos de incrustaciones dentales son aplicados según la necesidad del paciente. Esto quiere decir que las incrustaciones son utilizadas en los siguientes casos:

  • Caries menores: Cuando el paciente presenta pequeñas hendiduras (no muy profundas) a causa de una caries, es posible sanear dicho espacio con una incrustación de composite o porcelana una vez haya sido extraída la caries. De este modo no se volverán a alojar residuos de alimentos ahí y la hendidura no seguirá creciendo.
  • Fisuras: Es probable que, a causa de un accidente, trauma o por masticar un elemento demasiado rígido, el diente se fisure, presentando una pequeña grieta que puede llegar a causar problemas eventualmente, como un quiebre o la aparición de caries. Sobre dicha fisura, pues, se coloca una incrustación overlay o una endocorona según la gravedad.
  • Pacientes con endodoncia: La endodoncia es un proceso donde se extrae el tejido interno del diente cuando se encuentra completamente dañado y es reemplazado por un empaste. Esta extracción tiene lugar a través de una pequeña abertura que abre el dentista, la cual debe ser sellada posteriormente con una incrustación firme para evitar el ingreso de bacterias o residuos de alimentos que perjudiquen al diente.

 

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Ahora lo sabes; las incrustaciones dentales son elementos diseñados para sanear y reforzar dientes que han sufrido un daño leve. Lo que diferencia a las incrustaciones de las coronas dentales es el nivel del daño, pues las coronas funcionan en casos más graves como quiebres o dientes necróticos demasiado frágiles.

Tipos de incrustaciones dentales

Un diente fisurado o quebrado representa una grave amenaza para el bienestar bucodental de la persona, sin mencionar que ello puede tener repercusiones graves en el resto de su salud.

A través de estas aberturas se pueden acumular residuos de alimentos, los cuales, posteriormente, se convertirán en bacterias y caries. Ello causará una acumulación de materia maligna en el interior de la boca, además de dolores, que con el paso del tiempo desmejoran el bienestar de la persona.

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Para sanear las fisuras para evitar que se siga expandiendo o que se alojen residuos en su interior, un odontólogo experto coloca incrustaciones dentales que refuerzan la pieza dental.

Sin embargo, existen diferentes tipos de incrustaciones que se aplican según el caso puntual del paciente. Éstas son:

  • Incrustaciones Inlay: Se trata de pequeñas incrustaciones que se colocan, pero no fijan ninguna cúspide del diente.
  • Incrustaciones Onlay: Son incrustaciones medias que abarcan, por lo menos, una de las cúspides del diente, pero que no las cubren todas.
  • Incrustaciones Overlay: Estas incrustaciones sí cubren todo el borde incisal del diente.
  • Endocoronas: Las endocoronas son incrustaciones que recubren el diente completo cuando éste está desvitalizado.

Además de haber incrustaciones dentales divididas según su función respecto a la necesidad puntual del diente, también pueden ser catalogados según su material de fabricación, que son:

  • Amalgamas: Las amalgamas son incrustaciones de metal, plata u oro, que se fijan sobre el diente. A pesar de tratarse de un material sumamente resistente, su aspecto tiende a ser demasiado notorio, por lo que es una opción que pocos especialistas recomiendan.
  • Composite: Un tipo de pasta bastante fácil de manipular y cuya apariencia es muy semejante al color natural del diente. No obstante, aunque se trata del tipo de incrustaciones más utilizado, su duración no es muy prolongada, pero funciona como una solución a corto y mediano plazo.
  • Porcelana: Se trata de la alternativa más popular entre los expertos, ya que es un material que alcanza una duración de hasta 30 años, además de ofrecer una apariencia completamente natural.

Las incrustaciones, pues, conforman una excelente y común solución para reducir la aparición de caries en fisuras dentales, así como la agravación de éstas. Es importante, no obstante, conocer qué tipos de incrustaciones existen y cuál se puede aplicar según las necesidades del paciente para responder adecuadamente a ésta.

¿Qué son las incrustaciones dentales?

Cuando hablamos de incrustaciones dentales, estamos trayendo a colación un efectivo método de saneamiento para dientes fisurados o fracturados, o que han sido sometidos a un tratamiento de endodoncia.

 

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La colocación de incrustaciones dentales es llevada a cabo mediante el uso de materiales moldeables que se fijan sobre la parte afectada en el diente, que por lo general suele ser el borde incisal de los molares.

Los materiales que se usan para fabricar las incrustaciones dentales son:

  • Incrustaciones de amalgama: Este tipo de incrustaciones fue considerado altamente popularidad hace unas décadas, ya que se trata de un material extremadamente resistente que puede durar incluso toda la vida. Sin embargo, su declive en popularidad tiene dos causales; siendo la primera un tema estético al tratarse de un material muy visible, y la segunda por contener sales de mercurio que, aunque no son tóxicas, pueden tener alguna repercusión en el portador.
  • Incrustaciones de composite: Las incrustaciones dentales de composite son, tal vez, la solución más utilizadas en la actualidad, ya que se trata de un material de fácil manipulación y que ofrece un aspecto completamente natural a la zona tratada. No obstante, se trata de un material cuyo índice de desgaste es demasiado elevado, así como la posibilidad de desprenderse. Claro está que, para una solución a mediano plazo, es perfecto.
  • Incrustaciones de porcelana: Los especialistas coinciden en que las incrustaciones dentales de porcelana son la alternativa más recomendada gracias a su resistencia y apariencia natural. El promedio de duración de las incrustaciones de porcelana es de 30 años y en la mayoría de los casos es la solución más útil para evitar el uso de coronas dentales.

La diferencia entre una corona y una incrustación, reside en la gravedad de la fisura sobre el diente, siendo las coronas la solución para afectaciones demasiado grandes.

¿Un dentista puede ofrecer tratamientos para el ronquido?

Conocemos como ronquido al sonido vibrante que algunas personas producen con la respiración al dormir.

Este hábito inconsciente es causado por la obstrucción de las vías respiratorias durante las horas de sueño y, aunque pocos sean conscientes de que roncan, es considerado como uno de los hábitos más comunes alrededor del mundo.

Por lo general las personas asocian al ronquido con un trastorno que únicamente puede ser curado con la intervención de un especialista en el área, sin embargo, para sorpresa de muchos, dicho hábito también es tratado por dentistas.

¡Así es, tu dentista!

Si tú despiertas con intensos dolores de cabeza y de garganta, o si tu compañero de cama te lo ha mencionado, así como si padeces de episodios de somnolencia o fatiga durante las horas de vigilia, es importante que consultes a tu dentista. Éste podrá indicarte una serie de exámenes que debes realizarte para identificar el tipo de ronquido y su causante como la polisomnografía, y luego establecer un tratamiento del ronquido.

Naturalmente, un dentista profesional te brindará también consejos para reducir la intensidad del ronquido o para eliminarlo del todo, como, por ejemplo:

  • Realizar ejercicios y dietas para bajar de peso, pues en algunos casos el ronquido se produce por el exceso de tejido o peso en las estructuras circundantes a las vías respiratorias, como el cuello o el rostro.
  • Reducir el consumo de alcohol previamente a dormir.
  • No utilizar sedantes antes de dormir. En caso tal de ser necesarios, consulta a tu médico por alternativas diferentes.
  • Cambiar la postura de descanso. En vez de reposar bocarriba, gira y duerme de medio lado.

Con estos prácticos consejos, es muy probable que el ronquido desaparezca al cabo de un tiempo, pero cuando el ronquido es crónico, el dentista puede establecer un plan de trabajo, como terapias o incluso una intervención quirúrgica.

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Entonces, si roncas o conoces a alguien que tiene ese hábito, puedes ponerte en contacto con un dentista de confianza quien te brindará muchos más consejos. También puedes agendar una consulta personalizada y establecer un tratamiento para reducir el ronquido según tu caso particular.

¿Qué es la apnea del sueño?

Entre los diferentes trastornos que podemos llegar a sufrir durante nuestras horas de descanso, la apnea del sueño es una de las más comunes y, en términos prácticos, consiste en la interrupción del ritmo respiratorio durante cortos periodos de tiempo y que, además, puede llegar a suceder más de treinta veces a lo largo de nuestro reposo.

Cualquier persona puede sufrir de apnea del sueño, pero tiende a ser más frecuente en los hombres, así como en personas con sobrepeso o aquellos con vías respiratorias muy angostas, así como en niños con amígdalas agrandadas y adenoides inflamados, e incluso por herencia familiar.

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Para detectar la apnea del sueño, es necesario llevar a cabo un examen similar al tratamiento del ronquido, donde se conoce el historial familiar del paciente, alergias y demás elementos necesarios para un cuadro clínico completo, sumado a ciertos exámenes físicos.

La apnea del sueño no suele ser detectada por quien la padece, pues no suele afectar su siclo de descanso, empero, identificando los siguientes efectos es posible saber si este trastorno está teniendo lugar en su vida sin que lo note:

  • Dolores de cabeza al despertar.
  • Somnolencia extrema durante el día.
  • Ronquidos fueres (detectados por el compañero de cama).

Y aunque muchos consideren que la apnea del sueño, aunque genere malestares menores, no requiere mayor tratamiento, es fundamental que conozca que luego de un tiempo ésta produce problemas cardíacos, cefaleas intensas, mal desempeño en las tareas cotidianas, pérdida de la memoria y atención, entre otros.

Por tal motivo los especialistas recomiendan que, si la persona sospecha que sufre de apnea del sueño, acuda a una clínica especializada donde recibirá los consejos necesarios, así como un tratamiento para el ronquido y las demás causantes del trastorno.

Si te interesa saber más sobre la apnea del sueño, el tratamiento para el ronquido o cualquier otra afectación que perjudique tu descanso, te invitamos a ponerte en contacto con una clínica especializada, en la cual hallarás apoyo y acompañamiento para solventarlo.

Causas, consecuencias y tratamiento del ronquido

Aunque no muchas personas lo conozcan, las clínicas más especializadas han empezado a ofrecer el tratamiento del ronquido, ya que se considera un hábito bastante común y perjudicial tanto para la persona que lo emite, como para aquellas que lo rodean.

No obstante, antes de hablar directamente sobre el tratamiento del ronquido, es fundamental conocer las bases de este problemático y recurrente hábito.

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Como es bien sabido, el ronquido es ese sonido vibrante que hacen algunas personas al dormir debido a algún tipo de obstrucción en las vías respiratorias. En primera estancia, y al tratarse de un hábito que se presenta durante las horas de descanso, la persona que emite el ronquido no se ve afectada gravemente por el sonido, pero, sin embargo, las personas alrededor de quien produce el sonido sí pueden estar siendo perjudicadas por motivos como la interrupción del sueño.

A grandes rasgos, el ronquido se produce por la obstaculización del paso del aire en la parte posterior del conducto bucal o nasal; más exactamente en la parte donde converge la úvula (o campanilla) con el paladar blando. Es dicha obstrucción la que genera una vibración cuando se respira y, como es apenas obvio, se produce el ruido que conocemos como ronquido.

El ronquido es un hábito que afecta a quien lo emite y a quien lo escucha

El tratamiento del ronquido, además, tiende a ser una terapia solicitada especialmente por un público masculino, ya que este género resulta más propenso a tener el hábito. Asimismo, regularmente las personas con sobrepeso también tienden a roncar demasiado, y es un problema que suele agravarse con el paso de los años.

La obstrucción en las vías respiratorias que produce el ronquido puede ser causada por:

  • Tejidos flácidos en las vías respiratorias.
  • Defectos respiratorios que dificulten el paso del aire en la hora del sueño, como un tabique desviado.
  • Inflamación de las amígdalas, o que éstas sean demasiado grandes per se.
  • Tener la úvula agrandada o alargada, así como inflamada por alguna condición médica.
  • Inflamación en la zona posterior lingual.

Probablemente muchas personas consideran que el tratamiento del ronquido es innecesario porque duermen solas o porque su compañero de cama tiene un descanso muy profundo. Sin embargo, el hábito del ronquido trae consigo una serie de consecuencias para quien lo padece como, por ejemplo:

  • Alteraciones metabólicas.
  • Problemas cardiovasculares.
  • Somnolencia excesiva durante las horas de vigilia.
  • Agravaciones cognitivas.
  • Trastornos anímicos.
  • Complicaciones sexuales.

Teniendo en cuenta, pues, las causas y las consecuencias de este hábito, es importante ahora ahondar un poco en el tratamiento del ronquido, el cual abarca una amplia variedad de recomendaciones, ejercicios y terapias médicas que mitigan la intensidad del ronquido o evitan que éste se produzca en absoluto.

Cuando se trata de un roncador leve, los especialistas recomiendan los siguientes hábitos:

  • Dejar de lado el sedentarismo y llevar a cabo actividades físicas con mayor frecuencia.
  • No consumir antihistamínicos ni tranquilizantes antes de dormir.
  • Eliminar el consumo de bebidas alcohólicas previamente a la hora del sueño.
  • Reducir las raciones de comidas que come antes de ir a la cama.
  • Evitar llegar a puntos de cansancio excesivo.
  • Acostarse de medio lado en vez de tener una postura bocarriba.
  • Levantar la cabeza levemente.

Empero, cuando se trata de un caso de ronquidos demasiado intensos, lo más recomendable es someterse a un examen médico de rayos X donde se analiza la estructura de la nariz, la boca, el paladar, la garganta y el cuello del paciente, así como de sus senos paranasales. Todo esto con el fin de tomar las medidas pertinentes, las cuales pueden ser:

  • Tratamiento de alergias o infecciones nasales.
  • Intervención quirúrgica para solucionar desviaciones en las vías respiratorias nasales (rinoplastia)
  • Extirpación de adenoides o de las amígdalas.
  • Cirugía para reducir el volumen del paladar o la garganta (úvulo-faringo-palatino-plastia).

En cualquier caso, si estás interesado en que un especialista te examine y te brinde un diagnóstico de tu hábito del ronquido, te puedes poner en contacto con un centro médico especializado en el tratamiento del ronquido, de modo que recibas atención de primera y resultados confiables.