Dra. Aurora Zambrano López, Autor en Zendental

SOLICITA TU CITA


¿Cómo cuidar los dientes de leche?

Es cierto que los dientes de leche son pasajeros en la vida de los niños. Sin embargo, la perfección de la naturaleza hace que estos primeros amiguitos tengan funciones importantísimas en su proceso de desarrollo. En este breve artículo, vas a descubrir por qué son tan importantes los dientes deciduos y cómo cuidarlos.

¿Qué son los dientes de leche?

También conocidos como dientes deciduos o primarios, son los primeros dientes que hacen erupción en las encías del niño. Se dice que estos dientecitos se forman y nacen a los 6 meses, pero te caerás para atrás con esto que vamos a decirte.

Los primeros dientes se forman en la semana 6 u 8 del periodo de gestación, es decir, son formados dentro del útero materno. Ahora, a los 6 meses comienzan a asomarse las primeras piezas dentales hasta los 2 años de edad.

¿Por qué cuidar los dientes de leche si van a caerse?

Sí, puede sonar muy lógico, pero hay una explicación. Estas piezas dentales tienen su importancia en el proceso de desarrollo del niño y a continuación señalamos algunos factores que los justifican:

  • La dentición contribuye a que el bebé pueda pasar de tener una dieta líquida a sólida, gracias a la masticación de los alimentos. Esto es un punto importante porque le permite consumir nuevas comidas que aportan mayores nutrientes a su organismo.
  • Son claves en el fortalecimiento y formación de los huesos maxilares (hueso grande ubicado a nivel de la cara).
  • También ayudan a que el bebé pueda pronunciar sus primeras palabras. Estos primeros dientes tienen una participación fundamental en el proceso de fonación del niño.
  • Ayuda a la mineralización de los dientes permanentes, debido a la reabsorción de las raíces de los dientes de leche. Por esa razón, estos primeros dientes se mueven y terminan cayendo por la presión ejercida de los dientes definitivos.
  • Y uno de los motivos más relevantes, es que los dientes de leche abren el espacio y sirven de guía para que los dientes temporales hagan erupción sin problemas.

¿Cómo cuidar los dientes de leche en mis hijos?

Ya conoces la importancia de los dientes primarios, ahora, ¿qué acciones deberás seguir para cuidarlos correctamente? Aquí te dejamos algunos consejos:

Cepillar al menos 2 veces al día.

En bebés menores de 6 meses, es recomendable pasar una gasa humedecida con agua hervida por las encías luego de cada comida. Esto les va a permitir mantener siempre limpia su boca a la espera de los primeros dientes.

Al tener sus dientes deciduos, también se puede conservar la misma higiene utilizando una gasa.

Al año, es posible asear los dientes del niño con un cepillo y una crema dental especial para bebés.

Visitar al odontólogo

La odontopediatría, al menos 2 veces cada año, es vital para complementar la limpieza diaria que mantienes en casa. Ayuda a eliminar residuos que se esconden y se adhieren con el tiempo.

  • No consumir alimentos azucarados de forma excesiva

Sabemos que a nuestros niños les encantan los dulces, pero es importante que fijemos un límite. No es recomendable dejar que consuman de forma excesiva, golosinas y alimentos pegajosos.

Alimentarlos sanamente

Si les inculcamos el hábito de tener una alimentación sana que contenga muchas verduras y frutas, no solo ayudaremos a que tengan unos dientes sanos; también esto será positivo en otras áreas claves de su desarrollo.

A veces suele pasar que los dientes de leche se desprendan antes de tiempo. Esto crea un hueco que deberá esperar más tiempo hasta que aparezca el diente definitivo, y a su vez, podría ocasionar complicaciones periodontales. Por eso la importancia de cuidarlos. ¡Esperamos haberte ayudado!

Endodoncia vs Implantes: Cual es la mejor opción?

Tanto la endodoncia como los implantes dentales son cirugías que te permitirán reconstruir tu bella sonrisa. Para tener buenos resultados, infórmate sobre cada procedimiento dental. Por ello, te brindamos sus aspectos más relevantes.

1.- ¿Qué es la endodoncia?

Consiste en extirpar el tejido pulpar, desinfectar y limpiar los conductos para sellarlos con un material específico y reconstruir el diente dañado con una corona. Tiene por finalidad conservar la pieza dental dañada.

2.- ¿Qué son los implantes dentales?

Consiste en la sustitución total de la pieza dental dañada. Empieza con la colocación de diminutos tornillos de titanio dentro del hueso maxilar que remplazará a la raíz natural del diente perdido. Luego se colocará la prótesis dental y se fijará al tornillo.

3.- ¿Cuáles son las diferencias entre la endodoncia y los implantes dentales?

Ambos tratamientos permiten reconstruir la sonrisa. No obstante, tienen las siguientes diferencias:

  • Los implantes dentales remplazarán a los dientes en su totalidad. En cambio, la endodoncia conserva el diente dañado.
  • Los implantes dentales son tratamientos monofásicos. Luego de la extracción e implante de la prótesis, no se puede realizar otro tratamiento alternativo. En cambio, la endodoncia permite efectuar una reendodoncia en caso requiera un mantenimiento o se presente molestias luego del tratamiento.
  • Los ligamentos periodontales que rodean los dientes brindan la sensación de presión durante la masticación. En el caso de los implantes dentales, se pierde esta sensación, dado que las prótesis carecen de este ligamento. En el caso de la endodoncia, se conserva la sensación de mordedura, pero requiere de una suave masticación.
  • Respecto a la duración de cada tratamiento, un implante dental requiere un periodo largo de cicatrización antes de colocar la prótesis, por lo cual puede durar de entre 2 a 4 meses de acuerdo al estado del paciente. En cambio, la endodoncia tiene un máximo de 1 mes a 2 meses.
  • Una ventaja de los implantes dentales es su capacidad de solución. El tratamiento no afecta a los dientes adyacentes y suele fijarse el diente de forma permanente, por lo cual no se moverá ni sufrirá alteraciones con el paso del tiempo. En cambio, la endodoncia requiere de un mantenimiento periódico, dado que la corona puede sufrir algún deterioro con el paso del tiempo.

4.- ¿Qué tratamiento es recomendado para ti?

Cada tratamiento tiene su pro y su contra. Corresponde al odontólogo evaluar, de acuerdo a la situación de la salud dental de cada paciente, el tratamiento adecuado que satisfaga todas tus necesidades. Por ello, realizará una serie de análisis clínicos para comprobar el estado de los dientes afectados, la salud de las encías y la calidad de los huesos. Además, es necesario conocer si padeces de algún malestar crónico, como osteoporosis, diabetes, cáncer o reumatismo.

En el caso de la endodoncia, es recomendado en los pacientes que aún cuentan con los dientes dañados por caries profundas, tras un traumatismo o una infección. Consulta a los especialistas en endodoncia las rozas para corroborar mediante análisis clínicos si este tratamiento es ideal para ti.

Los implantes dentales, por su parte, son recomendados en los pacientes que han perdido los dientes hace años o que luego de los análisis clínicos el dentista observa que los dientes dañados son insalvables o que tardarán en el proceso de cicatrización. Consulta a los profesionales de implantes dentales las rozas si este tratamiento es idóneo para tu salud dental.

Tanto para la realización de la endodoncia o los implantes dentales se requiere de un planeamiento riguroso, detallado y organizado. El control previo de la salud del paciente será fundamental para reducir el riesgo en la cirugía. Ten la seguridad de contar con el apoyo de los mejores profesionales.

Causas de desgaste dental

La salud bucal es un aspecto fundamental en el bienestar de toda persona. Por lo tanto, acudir a un sitio confiable donde realicen endodoncia en las Rozas, será de gran ayuda para tu higiene dental. No debes confiar este trabajo a cualquier persona, pues hay muchos centros de ortodoncia en las Rozas que no ofrecen las condiciones adecuadas para garantizar un buen servicio.

¿Cómo te afecta el desgaste dental?

El desgaste dental es la pérdida del esmalte de los dientes, es decir, de su estructura externa. De esta forma, la apariencia de tu sonrisa puede verse afectada, ya que las piezas adquieren una tonalidad más amarilla, son más propensas a manchas y su longitud se va reduciendo de forma gradual.

A continuación, te platicamos las 3 causas más comunes que generan el debilitamiento de los dientes:

  1. Abrasión: es causado por la fricción de los dientes contra agentes externos. Por ejemplo, el uso de un cepillo dental incorrecto, emplear una mala técnica en el cepillado y el roce de prótesis dentales o con agentes externos como piercings.
  2. Atrición: se refiere al choque entre las piezas dentales opuestas, una mala posición en la mandíbula puede generarla.
  3. Erosión: es la que se produce por la acción de agentes químicos donde no intervienen la placa bacteriana. Un ejemplo es la acción de las bebidas carbonatadas.

Derivado de lo anterior, existen también algunas enfermedades que se asocian con el desgaste de nuestros dientes. Algunas de ellas son las que ocasionan el problema y otras pueden desencadenarse como una consecuencia. Entre ellas, podemos mencionar:

  • Bruxismo. El ejemplo por excelencia de atrición, se refiere al hábito de apretar y/o rechinar los dientes de manera inconsciente, puede ocurrir durante el día, aunque tiene más incidencias nocturnas. De acuerdo con la Sociedad Española de Medicina Interna, entre el 10 y el 20 % de la población lo padece, y se debe principalmente a cuadros de estrés y ansiedad.
  • Trastornos alimenticios. Llevar una mala alimentación, por ejemplo, abusar de bebidas con mucho azúcar o fumar, y padecimientos relacionados al sistema digestivo como reflujo o bulimia, pueden llevar a desgaste por erosión.
  • Caries. Un desgaste en el esmalte de los dientes lo puede hacer más propenso a la caries dental.
  • Sensibilidad dental. Es un síntoma de desgaste que nos lleva a reaccionar ante el frío o calor.

5 consejos para evitar el desgaste dental

Una buena noticia, es que, dependiendo de su origen, este padecimiento también tiene varios tipos de tratamientos que ayudan a corregirlo, unos muy sencillos y otros que implican un procedimiento un poco más complejo:

  1. Técnica de cepillado. Un paso fundamental es el empleo de la técnica adecuada para la higiene bucal. Aunado a esto, usar el cepillo de dientes correcto ayuda a que el método sea infalible.
  2. Ortodoncia. Se recurre a este tipo de tratamientos para la corrección de una mala mordida o la posición de las piezas dentales.
  3. Férula de descarga. Son unos dispositivos que se colocan alrededor de la dentadura, y su función es protegerlos de la fricción. Se utiliza en pacientes con bruxismo.
  4. Tratamientos de restauración. Se acude a ellos en casos en los que el daño esté más avanzado, puede ser la restauración de la pieza dental con los materiales adecuados o la sustitución por carillas o coronas.
  5. Otros tratamientos. En algunos casos, acudir con un nutriólogo para regular la ingesta en exceso de alimentos muy ácidos o con gastroenterólogos que te ayuden a combatir problemas como el reflujo, pueden ser un apoyo contra el desgaste dental.

¿Cómo puede afectar la ansiedad a tus dientes?

La ansiedad es un estado emocional que se presenta en algunas personas y que puede llegar a perturbar la salud de los dientes. Por ello debes conocer sobre las enfermedades dentales más comunes que pueden afectarte, especialmente si atraviesas una situación de estrés y la manifiestas en comportamientos que interfieren en tu sistema dental.

Afectaciones de la salud dental producidas por esta afección

Esta enfermedad se define como un estado psicológico y emocional caracterizado por una angustia o preocupación excesiva, inseguridad, inquietud o nerviosismo. Esto nos conlleva a tener comportamientos con nuestro cuerpo de formas inesperadas y repetitivas. En la mayoría de los casos, son realizadas de manera inconsciente como parte de la expresión de la emoción agobiante, estresante o desesperante que pueda sentirse en el momento.

Tales comportamientos se manifiestan cuando masticamos chicle, nos mordemos las uñas, introducimos objetos a la boca, roemos los lápices, entre otros. Lo que puede estar generando diferentes afectaciones en nuestra salud dental y no hemos sido lo suficientemente conscientes de cómo se relaciona este estado psicológico y emocional con el bienestar de nuestros dientes. Por ello te compartiremos algunas situaciones que puedes enfrentar si no controlas estos comportamientos.

Las consecuencias de este estado emocional en tus dientes

El perjuicio que tu dentadura puede tener va desde lo simple hasta lo más complejo de solucionar. Entre los problemas que se presentan están los siguientes:

  • Desgaste dental: Una constante tensión física y emocional puede llevar de a poco a que nuestros dientes empiecen a entrar en una pérdida sistemática y progresiva de la estructura y el esmalte dental, que puede requerir una intervención odontológica.
  • Fracturas: Apretar nuestros dientes de manera inconsciente o hacer bruxismo, que en algunos casos se presenta cuando dormimos y apretamos de forma involuntaria, puede llegar a fracturarlos. nuestros dientes. Hay casos extremos donde, a causa de esto, se ha tenido que llegar a quitar o reemplazar el diente.
  • Caries: Las situaciones estresantes reducen la producción de saliva, lo cual puede aumentar la probabilidad de producir infecciones o caries en nuestros dientes.
  • Irritación de las encías: El introducir objetos a nuestra boca para morderlos también puede ser una fuente de bacterias que afecten las encías y las lleva a irritarse, enfermarse de gingivitis o, en otros casos, a tener infecciones mayores que pueden agravarse.
  • Erosión dental: Algunos de los objetos que solemos morder como parte del comportamiento de nuestras emociones, contienen químicos o sustancias ácidas que pueden llegar a dañar nuestro esmalte dental.
  • Torcer los dientes: Morder las uñas u objetos de forma constante y, en algunos casos, de manera fuerte, puede llegar a torcer nuestros dientes. Esto implicaría tener que acudir a un tratamiento que nos permita reorganizar de nuevo el sistema dental.
  • Periodontitis: Esta es una enfermedad de las encías que generalmente se produce por falta de higiene, pero también una de sus causas es estar ansiosos. Esta condición genera que haya un aumento de cortisol que produce inflamación de las encías y la enfermedad periodontal.
  • Aftas bucales: Cuando nuestros niveles de estrés aumentan, corremos el riesgo de bajar nuestras defensas, lo que puede causar la aparición de herpes o heridas en la lengua, la boca o las encías.
  • Afectación de la articulación temporomandibular: Por lo general, cuando estamos más ansiosos, uno de los comportamientos más comunes que tenemos es apretar fuertemente la mandíbula. Esto afecta la articulación que une la mandíbula con el maxilar superior, lo cual termina por generar dificultad en actividades diarias como hablar, comer, gesticular… También puede desencadenar dolores de cabeza, en las encías o producir sensibilidad dental.

Recuerde que la salud de los dientes también puede estar asociada a tu estado emocional. Por ello usar estrategias que ayuden a evitar las consecuencias de la ansiedad en dientes es necesario para prevenir enfermedades mayores.

Casos en los que es mejor una reendodoncia o extracción

¿Ha pasado algún tiempo desde que te realizaste una endodoncia, pero sentiste molestias nuevamente en esa zona? ¡Cuidado! Podría tratarse de una reinfección. Probablemente bastará con realizar una reendodoncia, pero quizá se deba efectuar una extracción.

¿Qué es la endodoncia?

Uno de los dolores más terribles es, sin duda, el de dientes. Ese insoportable pinchazo que nos impide cerrar la boca y hasta tomar agua. Pues bien, ese dolor es ocasionado por caries, golpes o empastes viejísimos, y muchas veces termina en un procedimiento llamado endodonciaEste es una práctica que nos ayuda a mantener nuestro diente en su lugar. El proceso comienza eliminando el tejido blando que abarca la raíz y la corona (tejido pulpar). Luego, se limpia el interior y se rellena con material biocompatible. Así de fácil es.

Además del dolor en tu diente, otros síntomas que podrían indicar que necesitas una endodoncia son:

  • Sensibilidad al calor y al frío.
  • Aparición de abscesos.
  • Dolor en las zonas cercanas al diente.
  • Cambio en la coloración.
  • Inflamación de la encía, cuello o cara.

Si presentas alguno de estos síntomas, lo mejor es que acudas a tu odontólogo lo antes posible para que inicies un tratamiento. En Endodoncia Las Rozas podemos hacerte una valoración.

También te puede interesar: ¿Por qué necesito una endodoncia si no me duele el diente?

Reendodoncia

En algunas ocasiones, la endodoncia no tiene el éxito que tú ni tu dentista esperan y las molestias no desaparecen a los días de haber realizado la intervención, o incluso llegan a manifestarse varios meses o años después de habértela realizado. En estos casos, es necesario hacer una reendodoncia para tratar de salvar tu diente.

Como su nombre lo dice, la reendodoncia consiste en hacer una nueva endodoncia para eliminar los materiales que se habían colocado previamente en los conductos, limpiar, modelar y rellenar otra vez el interior de tu diente.

¿Por qué no funcionó mi endodoncia?

Existen varios factores que determinan el éxito o fracaso de una endodoncia, algunos dependerán de tu higiene, otros de la técnica de tu endodoncista. Estas son las razones más comunes:

  • Persistencia de bacterias.
  • Eliminación incompleta del tejido pulpar (Ver: endodoncia mecanizada).
  • Relleno incompleto de conductos.
  • Caries nueva.
  • Retraso en la colocación de corona o restauración definitiva.
  • Filtraciones en la restauración.
  • Pérdida o fisura de la corona o empaste.
  • Fractura del diente.

¿Requiero una reendodoncia?

Casi siempre, cuando algo está mal con nuestro cuerpo, el primer llamado de atención es el dolor, y es que este no debería existir, ya que desde la endodoncia inicial se extraen nervios y el diente queda «sin vitalidad». La existencia de dolor o sensibilidad es el primer síntoma; sin embargo, aquí hay otras señales que podrían indicar la posibilidad de rehacer la endodoncia:

  • Inflamación de la cara, cuello o encía.
  • Caries.
  • Presencia de abscesos.
  • Restauraciones rotas, flojas o defectuosas.
  • Las radiografías muestran conductos que no se trataron.
  • Lesiones apicales que no existían antes del tratamiento.

¿Se le puede hacer reendodoncia a todas las personas?

Lamentablemente, no. En caso de tener algún síntoma y si tu odontólogo considera que:

    1. Existe daño severo en la pieza.
  1. La pieza dental compromete a otras estructuras.
  2. Existe poco remanente dental para rehabilitar.

Se tendrá que realizar una extracción total de tu diente. Si este resultara ser tu caso, no te preocupes: colocará un implante dental (puente o prótesis) que te permitirá masticar, hablar con normalidad y permitirte conservar tu sonrisa y confianza.

La reendodoncia es un tratamiento que corrige los errores y complicaciones de una primera endodoncia, y nos permite extender la utilidad de nuestro diente por mucho más tiempo. No obstante, recuerda que mucho dependerá de tu higiene y las visitas regulares al dentista Las Rozas.

¿Por qué necesito una endodoncia si el diente no me duele?

Una duda que mucha gente se plantea cuando decidimos que un diente debe ser endodonciado o desvitalizado, es el por qué de la necesidad de ese tratamiento si la pieza no está doliendo.

Con bastante frecuencia, tras uno o varios episodios de dolor agudo, éste remite. Esto generalmente no responde a una mejoría en el estado del diente, sino todo lo contrario.

La desaparición de las molestias en estos casos suelen deberse a una necrosis del nervio, lo que hace que de momento desaparezca la sensibidad, creando una falsa sensación de mejoría.

En este punto el riesgo es, si cabe, mayor para nuestra salud bucal, puesto que tenemos un tejido necrosado que, como cualquier otro tejido “muerto” en nuestro organismo, puede causarnos una infección. Por ello nunca debemos confiarnos cuando el dolor desaparece, siendo conveniente chequear el diente. En la clínica podemos verificar la vitalidad de la pieza mediante una serie de comprobaciones muy sencillas que nos dirán si finalmente es necesario realizar la endodoncia.

endodoncia-las-rozas

En otras ocasiones, cuando tenemos una caries profunda, cuya evolución es muy lenta, puede producirse también una pulpitis (inflamación de la pulpa dentaria) y necrosis tan progresivas que pueden pasar totalmente desapercibidas. En este caso sólo seremos conscientes del daño que está sufriendo nuestro diente, cuando se produzca la inflamación la zona, que podrá cursar con o sin dolor.

Te puede interesar: Conoce las nuevas técnicas de reendodoncia

Es conveniente no esperar a que esto ocurra, puesto que en el momento en el que se produce una infección en una pieza, puede verse afectado el hueso que la rodea, poniendo en peligro el soporte del diente. Si la infección se extiende alrededor de la raíz dentaria, lo hará a costa de “comerse” el hueso que la rodea, y la recuperación de la pieza será más lenta, teniendo incluso que seguir pauta antibiótica para enfriar el proceso y poder realizar después el tratamiento odontológico. Aún así el hueso perdido tardará un tiempo en recuperarse.

Por lo tanto, no debemos olvidarnos de un diente sólo por el hecho de que ya no nos duela, ni debemos pasar por alto las revisiones que nos puedan alertar de un proceso, que pese a ser silencioso, esté deteriorando nuestra boca sin darnos apenas cuenta.

Conoce las nuevas técnicas de reendodoncia

Un gran avance en la odontología

Como ya hemos comentado en anteriores posts, los avances en odontología han permitido una importante mejora en los tratamientos, lo que desemboca, no sólo en una ayuda al profesional, sino en un mejor pronóstico a largo plazo de dichos tratamientos.

Lo que intentamos hacer cuando reendodonciamos una pieza es mejorar de alguna manera un tratamiento previo que, por diversas causas, no está funcionando como debiera. Lo primero que debemos hacer es eliminar toda la gutapercha (relleno con el que sellamos el espacio que deja el nervio tras eliminarlo de los conductos radiculares del diente) de la endodoncia inicial. Aquí, es donde entran en juego las tecnologías actuales, que nos hacen mejorar la limpieza y sellado de los conductos.

reendodoncia

Aunque no debemos olvidar la necesidad de usar limas manuales para empezar a eliminar la gutapercha de la endodoncia anterior, previniendo así fracturas de las limas rotatorias, estas últimas nos proporcionan una mayor rapidez y eficacia, no sólo eliminado la gutapercha, sino ensanchando y limpiando mucho mejor el interior de las raíces. Al conseguir un mayor ensanchamiento y accesibilidad, tenemos más posibilidades de poder salvar aquellos obstáculos que han hecho que la endodoncia inicial no funcionara (aunque no debemos pasar por alto que el uso de limas manuales puede ser necesario para “preparar el camino” a las limas rotatorias o mecánicas, sobre todo en casos de curvaturas muy acentuadas de la raíz, o de escalones producidos durante el tratamiento anterior).

Una endodoncia no solamente puede fracasar por no haber eliminado el nervio en su totalidad, o porque no se haya obturado o “rellenado” alguno de los conductos hasta el final de la raíz (lo que permite la colonización bacteriana en la zona). También hay que tener en cuenta la existencia de conductos laterales o accesorios en las raíces.

Dependiendo de la pieza, se suelen tener uno o dos conductos principales por raíz, en los que se aloja el nervio. Pero estos sólo son los principales de un sistema de conductos por el que discurre el paquete vasculo-nervioso, que lleva el aporte sanguíneo y la sensibilidad al diente, dispuesto como las ramas de un árbol por el interior de la raíz. Estos conductos más pequeños suponen un problema, al no poder acceder a ellos con las limas, y mucho menos obturarlos o rellenarlos adecuadamente, ya que más adelante pueden suponer un espacio muy apetecible para las bacterias, que pueden colonizar la zona pudiendo provocar infecciones. Para su limpieza y desinfección debemos confiar en la eficacia del liquido desinfectante que utilizamos durante el proceso de instrumentación, que penetrará por ellos desbridando y limpiando estos canales.

reendodoncia-madrid

Una vez que tenemos limpios los conductos, nos encontramos con otra dificultad: rellenar ese sistema de canales accesorios, pequeños y estrechos por los que es absolutamente imposible introducir los conos o puntas de gutapercha convencionales. Aquí entran en juego los nuevos sistemas de gutapercha caliente.

Le puede interesar: ¿Por qué necesito una endodoncia si el diente no me duele?

Con las nuevas técnicas de obturación caliente, utilizamos unos conos de gutapercha especiales con unos componentes que hacen que se funda fácilmente al calentarlos. Aprovechando esta propiedad podemos introducir estas puntas en los conductos, aplicando calor para fundirlo y “empujándolo” adecuadamente hacia el interior de los canales. De esta forma haremos que el material fluya a través del sistema ramificado de conductos, salvando la posibilidad de que queden resquicios donde se puedan alojar las bacterias.

Una vez más vemos que las nuevas tecnologías mejoran día a día los tratamientos, lo que hace que éstos sean mucho más efectivos y duraderos.

Beneficios del uso del láser en la periodoncia y la endodoncia

Los avances de la ciencia han permitido que los pacientes reciban tratamientos más profundos, precisos e indoloros gracias a la implementación del láser

¡Conoce los beneficios!

Hace casi dos décadas las clínicas especializadas en el cuidado bucal han trabajado para promover metodologías y procedimientos más amigables para los pacientes con la intención de mitigar aquel temor que existe frente a las visitas al odontólogo. Entre las soluciones que muestran una mayor acogida tanto por pacientes como por especialistas, el láser dental es protagonista de excelentes resultados. El láser, debido a sus cualidades físicas, no sólo permite desempeñar procedimientos extremadamente precisos, sino que reducen el malestar que el paciente pueda llegar a sentir, no obstante, estos son apenas la punta del iceberg de beneficios.

laser dental

El láser dental se remonta a 1964, cuando el ingeniero eléctrico Kumar Patel inventó uno de los primeros láseres de gas en Bell Labs (Murray Hill, Nueva Jersey Estados Unidos), adquiriendo su nombre original Láser de Dióxido de Carbono (CO2 láser), manteniéndose, hasta el día de hoy, como uno de los más útiles ya que es implementado con fines industriales y militares, entre otros. Sin embargo, en la industria médica, el Láser de Dióxido de Carbono ha sido adoptado abiertamente puesto que el agua; componente mayoritario del tejido biológico, absorbe esta frecuencia de luz muy bien.

Debido a las propiedades físicas del láser y del tejido blando de la boca, la utilización de éste para los procedimientos odontológicos resulta altamente favorable por distintos motivos, por ejemplo:

  • Al no intervenir al paciente con un objeto sólido, los dientes no sentirán dolor alguno, y ello reduce la necesidad de involucrar inyecciones anestésicas. Así mismo, facilitan la recuperación al igual que evita que se suture con aguja e hilo.
  • Del mismo modo que las heridas se reducen, la utilización del láser esteriliza las zonas tratadas, evitando hinchazones, sangrados y traumatismos.
  • Como lo hemos mencionado, los láseres permiten una intervención sumamente precisa, permitiendo que el especialista no afecte una superficie mayor en el diente durante la remoción de la caries o placa.
  • Otro aspecto que es importante tener en cuenta, es que las personas que son sometidas a tratamientos con tornos dentales metálicos, sufren incomodidad a causa de la vibración en los dientes y en la mandíbula, además del ruido que estos producen. Por otro lado, el láser no produce ruidos ni vibraciones, disminuyendo cualquier dolor.
  • Al final del día, teniendo en cuenta todas las bondades de la implementación del láser en los procedimientos odontológicos, los pacientes no sufren de ansiedad ya que no habrá dolor, vibración, ruido, etc.

Teniendo en cuenta, entonces, las ventajas del láser, los especialistas ejecutan tratamientos para remoción de caries, endurecimiento de empastes, eliminar lesiones, llevar a cabo biopsias, blanqueamiento dental y cirugías. Sin embargo, las ramas odontológicas que han sido testigos de los avances más significativos, son la Periodoncia y la Endodoncia.

endodoncia y periodoncia

EL LÁSER EN LA PERIODONCIA

Como es bien sabido, la periodoncia se encarga del diagnóstico y tratamiento de enfermedades que afectan los tejidos adyacentes a los dientes y demás órganos dentarios, tales como la periodontitis y la gingivitis. En este caso, la implementación del láser permite que los especialistas realicen limpiezas y cuidados más precisos y profundos removiendo bacterias, al igual que evita que los pacientes sientan dolor, sufran de sangrados e hinchazón y puedan recuperarse en poco tiempo.

 

EL LÁSER EN LA ENDODONCIA

La rama de la endodoncia consiste en la extirpación de la pulpa dental para su posterior relleno y sellado con el fin de eliminar caries profundas o demás lesiones internas en el diente. En este caso, el láser funciona como un agente de desinfección fotoactivado para que el diente, justo antes de ser obturado, se encuentre completamente libre de bacterias que compliquen la futura recuperación. Así mismo, el láser actúa como endurecedor del empaste, garantizando resultados significativamente exitosos.

laser en endodoncia

En resumen, aunque la implementación del láser dental se ha traducido en un sinfín de beneficios para todas las ramas de la odontología y en el bienestar de los pacientes, la periodoncia y la endodoncia han mostrado una evolución en pasos agigantados gracias a las características que los especialistas han sabido aprovechar sabiamente.

¿Te gustaría recibir un tratamiento láser mínimamente invasivo? Los expertos de Zen Dental cuentan con tecnología de punta que no sólo garantiza los resultados deseados, sino una recuperación libre de malestar.

 

Fractura de un diente endodonciado

¿Extraer o conservar el diente endodonciado?

En muchas ocasiones, nos encontramos en la clínica pacientes que vienen con un diente endodonciado fracturado, y tenemos que decidir cuál es la mejor solución para restaurarlo. El pronóstico de la pieza nos va a condicionar el tratamiento a realizar.

En primer lugar hemos de valorar el estado del diente, chequeando una serie de puntos, para determinar la viabilidad del mismo. Esto nos llevará a decidir tanto el tipo de restauración a realizar, como la posibilidad de tener que extraer la pieza, ya que, aunque hoy en día intentemos ser lo más conservadores posible, hay circunstancias que nos obligan a no poder mantenerla.

endodoncia

Algunas de las comprobaciones a realizar son:

  • Alcance de la fractura: Hay cierto tipo de fracturas, sobre todo las verticales que alcanzan gran parte de la raíz, que no son reparables.
  • Estado periodontal: Cuando el hueso y/o la encía presentan un deterioro importante e irreversible, no van a cumplir su función de soporte del diente, lo que, muy probablemente, desembocará en la pérdida dentaria, aunque reconstruyamos el mismo. Dentro de este tipo de patología se encuentran las lesiones de furca (zona de separación de las raíces en premolares y molares). La pérdida ósea en esta zona es un signo de mal pronóstico a largo plazo, lo cual no indica necesariamente que tengamos que extraer el diente, ya que con un correcto mantenimiento periodontal, podemos mantener la pieza durante años. No obstante, conviene ser cautos a la hora de cargar con muchos tratamientos a una pieza con este tipo de patología, ya que muchas veces no podemos dar garantías de la durabilidad de estos dientes.
  • Situación de los dientes adyacentes o ausencia de los mismos: Se nos puede dar el caso en el que los dientes adyacentes al fracturado, no sean conservables, o sencillamente hayan sido extraídos. Si se da esta circunstancia, debemos plantearnos si la pieza a restaurar nos va a condicionar demasiado, por ejemplo, para una rehabilitación con implantes dentales, por motivos protéticos o de distribución de cargas. En definitiva, que nos pueda “estorbar” para colocar unos implantes en una posición más favorable.
  • Existencia de focos apicales: Cuando en radiografía observamos alguna imagen rodeando la raíz dentaria, debemos intentar determinar el origen de la misma, ya que, dependiendo de cuál sea la causa, el pronóstico será más o menos favorable.

endodoncia

Resumiendo, no todos los dientes endodonciados que sufren fracturas, serán tratados del mismo modo, ya que tenemos que evaluar el pronóstico y actuar en consecuencia, evitando conservar piezas cuyos daños hagan que tengamos que recurrir a la exodoncia, incluso después de haber realizado varios tratamientos en un intento desesperado por mantener en boca un diente abocado al fracaso. Y del mismo modo, aunque hoy en día contemos con los implantes dentales, que sustituyen de manera muy similar a las raíces de los dientes perdidos, conviene recordar que no existe mejor implante que la raíz del propio diente, siempre y cuando ésta esté en condiciones óptimas para soportar una correcta restauración.

¿Qué es una reendodoncia?

Los avances en odontología han permitido una importante mejora en los tratamientos, lo que desemboca, no sólo en una ayuda al profesional, sino en un mejor pronóstico a largo plazo de los tratamientos.

reendodoncia

Lo que intentamos hacer cuando reendodonciamos una pieza es mejorar de alguna manera un tratamiento previo que, por diversas causas, no está funcionando como debiera. Lo primero que debemos hacer es eliminar toda la gutapercha (relleno con el que sellamos el espacio que deja el nervio, tras eliminarlo de los conductos radiculares del diente) de la endodoncia inicial. Aquí, es donde entran en juego las tecnologías actuales, que nos hacen mejorar la limpieza y sellado de los conductos.

Aunque no debemos olvidar la necesidad de usar limas manuales para empezar a eliminar la gutapercha de la endodoncia anterior, previniendo así fracturas de las limas rotatorias, estas últimas nos proporcionan una mayor rapidez y eficacia, no sólo eliminado la gutapercha, sino ensanchando y limpiando mucho mejor el interior de las raíces. Al conseguir un mayor ensanchamiento y accesibilidad, tenemos más posibilidades de poder salvar aquellos obstáculos que han hecho que la endodoncia inicial no funcionara (aunque no debemos pasar por alto que el uso de limas manuales puede ser necesario para “preparar el camino” a las limas rotatorias o mecánicas, sobre todo en casos de curvaturas muy acentuadas de la raíz, o de escalones producidos durante el tratamiento anterior).

Una endodoncia no solamente puede fracasar por no haber eliminado el nervio en su totalidad, o porque no se haya obturado o “rellenado” alguno de los conductos hasta el final de la raíz  (lo que permite la colonización bacteriana en la zona). También hay que tener en cuenta la existencia de conductos laterales o accesorios en las raíces.

reendodoncia

Dependiendo de la pieza, se suelen tener uno o dos conductos principales por raíz, en los que se aloja el nervio. Pero estos sólo son los principales de un sistema de conductos por el que discurre el paquete vasculo-nervioso, que lleva el aporte sanguíneo y la sensibilidad al diente, dispuesto como las ramas de un árbol por el interior de la raíz. Estos conductos más pequeños suponen un problema, al no poder acceder a ellos con las limas, y mucho menos obturarlos o rellenarlos adecuadamente, ya que más adelante pueden suponer un espacio muy apetecible para las bacterias, que pueden colonizar la zona pudiendo provocar infecciones. Para su limpieza y desinfección debemos confiar en la eficacia del liquido desinfectante que utilizamos durante el proceso de instrumentación, que penetrará por ellos desbridando y limpiando estos canales.

Una vez que tenemos limpios los conductos, nos encontramos con otra dificultad:

Rellenar ese sistema de canales accesorios, pequeños y estrechos por los que es absolutamente imposible introducir los conos o puntas de gutapercha convencionales. Aquí entran en juego los nuevos sistemas de gutapercha caliente.

endodoncia

Con las nuevas técnicas de obturación caliente, utilizamos unos conos de gutapercha especiales con unos componentes que hacen que se funda fácilmente al calentarlos. Aprovechando esta propiedad podemos introducir estas puntas en los conductos, aplicando calor para fundirlo y “empujándolo” adecuadamente hacia el interior de los canales. De esta forma haremos que el material fluya a través del sistema ramificado de conductos, salvando la posibilidad de que queden resquicios donde se puedan alojar las bacterias.

Una vez más vemos que las nuevas tecnologías mejoran día a día los tratamientos, lo que hace que éstos sean mucho más efectivos y duraderos.

Si necesitas un tratamiento de endodoncia, no dudes en solicitar una consulta gratuita en nuestra clínica dental de Las Rozas. Puedes hacerlo a través de la web www.zendental.es o llamando al teléfono 916401575.