noviembre 2019 - Zendental

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Consecuencias que nos puede traer padecer de bruxismo

Un trastorno es una alteración de la salud en un punto específico. Este es el caso del bruxismo, el cual consiste en apretar  los dientes hasta hacerlos rechinar de manera involuntaria, pero ¿cómo puedes saber si lo padeces?

 

Bruxismo: causas y consecuencias

 

Hay estudios que revelan que, de hacerse habitual, puede desgastar tus dientes y producirte enfermedades. Por ello vale la pena que conozcas un poco más las consecuencias de este padecimiento y para que sepas cómo identificar sus síntomas.

Sobre las causas, han surgido diferentes hipótesis; sin embargo, algunos estudios realizados por la Biblioteca Nacional de Medicina en Estados Unidos enumeran los factores que han influido en el desarrollo de dicho trastorno. Algunos de estos son:

 

  • El estrés.
  •  La capacidad de relajarse.
  •  La dieta alimenticia.
  • Los hábitos de sueño.

 

 

 

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Aun así, las consecuencias de padecer de bruxismo dependerán de la edad en la que aparezcan los primeros síntomas, de su intensidad y de la manera en que tus dientes se muevan. Pensando en esto, veamos algunos ejemplos de afectación y cuáles son los resultados:

 

  • Céntrica. Daña el cuello dental afectando a la estructura dentaria, lo que provoca dolores leves o moderados.
  •  Excéntrica. Daña significativamente el contorneado estético en los bordes iniciales. Al apretar los dientes, cambia el patrón dental natural y aumenta el desgaste de los mismos, lo que puede provocar ciertas deformidades en las piezas dentales de la parte delantera de la boca.
  •  Nocturna. Durante el sueño, de manera inconsciente, el afectado puede destruir el esmalte de sus dientes al apretarlos. Según estudios, estos episodios nocturnos pueden durar entre 18 y 38 minutos como promedio.

 

 

Bruxismo: causas y consecuencias

 

 

Etapas

 

Ya dentro del trastorno, la intensidad del daño sufrido se ha clasificado de la siguiente manera:

 

  • Etapa 1: Si fuera tu caso, desarrollarías un hábito inicial en el cual los periodos en los que aprietas los dientes son tan cortos que pasan inadvertidos. Es la mejor etapa para corregirlo, debido a que puede desaparecer con concientización y ayuda médica adecuada. En este punto, la ansiedad, según menciona Marian Gil, doctora en Psicología y Medicina Conductual, no es parte del desorden.
  • Etapa 2La ansiedad provoca que aprietes o rechines los dientes. Cabe mencionar que, a este nivel, el bruxismo se presenta sin que te des cuenta, pero una vez que alguien te advierte de él o que tú mismo te percatas de que estás apretando los dientes, dejas de hacerlo. En la etapa 2, el daño aún puede ser reversible, pero de no atenderse a tiempo, podrías pasar al siguiente nivel de afectación.
  • Etapa 3: Has fortalecido el hábito a tal grado que aprietas los dientes deliberadamente. Esto provoca que las lesiones bucodentales se maximicen y puedan convertirse en permanentes. También en este nivel se hace fácil controlar el rechinamiento de los dientes sin dejar de hacerlo. Como consecuencia, será más complicado implementar los tratamientos correctivos con éxito.

 

Síntomas a tomar en cuenta

 

Para conocer si estás padeciendo algún trastorno asociado al bruxismo, identifica o evalúa si manifiestas alguno de los siguientes síntomas:

 

  •  Ruidos articulares nocturnos.
  • Dolor de cabeza u oído.
  • Inflamación mandibular.
  • Pérdida y desgaste del esmalte dental.
  • Sensibilidad dental excesiva.
  • Fracturas dentales.
  •  Dolor en el rostro.

 

Es conocido que, aun con estos síntomas, muchos pacientes descubren su padecimiento cuando empiezan a experimentar un dolor agudo en cara y cuello o porque alguien de su entorno capta los ruidos que produce el trastorno. Otros, hasta no realizarse estudios específicos, como puede ser una radiografía, no logran identificarlo.

Un desorden involuntario suele convertirse en algo difícil de tratar y encontrar medidas de prevención se vuelve más complicado. Por ello, acude al médico correspondiente a tiempo y evitarás las consecuencias del bruxismo.

 

Por qué decidirme por un tratamiento de blanqueamiento dental

En la actualidad, el tratamiento de blanqueamiento dental es uno de los más solicitados por personas de todas las edades gracias a sus cuantiosos beneficios. No solo permite ostentar una dentadura mucho más blanca en muy poco tiempo, sino que también ayuda a mejorar la autoestima y la apariencia personal, permitiéndote mostrar tu sonrisa al mundo.

 

¿En qué consiste?

 

Su proceso se basa en la aplicación de agentes blanqueadores tales como el peróxido de hidrógeno y el peróxido de carbamida. Aunque el dentista elegirá la técnica precisa para cada caso en concreto según el daño y las expectativas de éxito.

De acuerdo con la facultad de Odontología de la UNAL (Universidad Nacional de Colombia), la causa más frecuente de consulta estética son los cambios en la tonalidad de los dientes, sin duda alguna producido por el constante deseo de las personas de tener una sonrisa blanca y atractiva. Sin embargo, sus beneficios son mucho más profundos que la apariencia.

A continuación, te mostraremos algunas de las ventajas que tiene este tratamiento.

 

 

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¿Por qué te conviene blanquear tus dientes?

 

 

1. Aumenta tu confianza

Tener una sonrisa blanca y estética te dará la confianza necesaria para sonreír en público. Lo que, a su vez, contribuirá a que tu seguridad incremente de manera constante y progresiva, mejorando tus relaciones interpersonales.

 

2. Devuelve a tus dientes la apariencia de salud e higiene

Una persona con dientes amarillentos o manchados puede dar la idea de descuido y poca higiene, lo cual no siempre resulta ser cierto. Recordemos que el esmalte de los dientes suele perderse con el consumo del tabaco y el café; por lo que un buen blanqueamiento regresará a tu dentadura la imagen sana que toda sonrisa debe tener.

 

3. Se trata de un tratamiento eficaz y seguro

Todo blanqueamiento requiere de un estudio previo para diseñar el tratamiento que se adapte a las necesidades de cada paciente. Se establecen características como el tipo de esmalte y cuáles serían los resultados deseados, lo que garantiza la eficacia de la intervención.

 

 

Por qué decidirme por un tratamiento de blanqueamiento dental

 

 

4. Sin efectos secundarios

El blanqueamiento no tiene efectos secundarios; por el contrario, se ha descubierto que, tras este tratamiento, el usuario mejora sus hábitos de higiene con la finalidad de mantener los resultados por mucho más tiempo.

 

5. Es accesible

Debido a su popularidad y beneficios, se ha convertido en uno de los métodos favoritos para la mejora de la apariencia dental gracias a su rapidez y accesibilidad, puesto que no supone un desembolso considerable en contraste con los beneficios que aporta.

 

6. Es indoloro

La aplicación de este tratamiento no produce ningún tipo de dolor. El único síntoma que podría provocar incomodidad es la sensibilidad después del tratamiento, la cual va desapareciendo poco a poco en las siguientes 72 horas.

 

7. Está pensado para todos

El blanqueamiento está recomendado para cualquier tipo de persona, ya que no produce efectos secundarios. No obstante, siempre se recomienda que, antes de cualquier intervención, se consulte con un profesional que disipe todas nuestras dudas.

 

Datos extra

 

  • En casos en los que la dentadura presente un tono excesivamente amarillo, los resultados del blanqueamiento suelen ser mucho más evidentes.
  •  La duración del blanqueamiento dependerá de distintos factores como la alimentación, la genética y la higiene bucodental. No obstante, el promedio es de entre cuatro y cinco años.

 

No dudes a la hora de optar por un blanqueamiento de dientes. Te ayudará a recuperar la estética y la armonía de tu sonrisa, haciéndote sentir mucho más cómodo y confiado. Mejora tu autoestima y tus relaciones sin miedo a sonreír ante el mundo con una dentadura completamente blanca, con apariencia más sana e higiénica.

 

¿Cuándo decidir poner ortodoncia a mi hijo?

Los inconvenientes que se presentan por el mal alineamiento de los dientes, generalmente aparecen a muy temprana edad. Si te preguntas «¿cuándo realizar ortodoncia a mi hijo?», te comentamos que según los ortodoncistas, se sugiere comenzar con revisiones periódicas aproximadamente a los 7 u 8 años de edad, para evitar intervenciones más complejas en un futuro.

Según la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), la primera visita debes realizarla con tu hijo durante la aparición de sus primeros dientes, con el propósito de observar con más detalle el crecimiento y la formación gradual de toda su dentadura. En algunos casos hay que actuar a tiempo para mejorar algunas alteraciones a través de la ortodoncia.

Usualmente, la ortodoncia infantil es más efectiva que en los adultos porque la estructura de los dientes no se ha establecido definitivamente. Así mismo, existen tratamientos como la Ortodoncia Interceptiva con los que se corrigen con éxito los problemas en la mordida.

 

Decidirse por un tratamiento de ortodoncia

 

Seguramente te preguntarás; ¿cuándo es necesario hacerle un tratamiento de ortodoncia a mi hijo? La ortodoncia puede funcionar desde los 6 a los 7 años, sin embargo, generalmente puede comenzar a partir de los 11 a los 14 años, todo depende de la formación y salida de los dientes de tu hijo en edades tempranas. El ortodoncista puede determinar si tu hijo necesita una corrección dental en los siguientes casos:

 

 

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Experimenta la pérdida de sus dientes de leche antes de tiempo

 

Por lo regular, los molares frontales comienzan a caer a los 6 años, sin embargo, puede perderlos prematuramente ya sea por un deterioro o por un accidente, como una caída o un golpe fuerte, lo que puede ocasionar que los dientes definitivos comiencen a salir torcidos o por apiñamiento y con ello, una falta de espacio entre ellos.

 

Los dientes se agolpan unos a otros

 

Este problema de apiñamiento se presenta por diversas causas genéticas o familiares y los especialistas los clasifican según su grado de severidad. Pero si tu hijo presenta esta anomalía, la ortodoncia puede corregir y mejorar este problema con éxito.

 

Los molares no salen en la posición correcta

 

Los motivos pueden variar, como por ejemplo; la herencia genética, causas congénitas o causas adquiridas a temprana edad. Este último problema suele ser el más frecuente en los niños al chuparse los dedos, respirar por la boca, hacer presión en los dientes con la lengua o con los dedos o morderse los labios con regularidad.

 

Decidirse por un tratamiento de ortodoncia

 

Al comer se muerde los laterales de la boca

 

Las lesiones al morderse en las mejillas o la lengua suelen ser muy comunes en los niños y esto se debe a que el maxilar superior e inferior no interactúan correctamente.

 

No mastica bien

 

Este problema normalmente es llamado como maloclusión dental, en donde se observan diferencias entre los dientes superiores e inferiores, como ya hemos visto el apiñamiento entre ellos. Igualmente, los maxilares pueden presentar defectos congénitos como por ejemplo el paladar hendido o el labio leporino.

 

Separación de dientes

 

Los molares distanciados pueden aparecer si por ejemplo los dientes son muy pequeños con relación al hueso frontal, o en ocasiones puede deberse a una mala alineación entre ellos. La ortodoncia suele ser la solución para corregir los movimientos entre dos dientes que pueden afectar a todos los demás.

El especialista te aconsejará sobre qué decisión es mejor para tu pequeño, ya sea si es necesario esperar a que sus dientes y huesos se formen, o realizarle un procedimiento de ortodoncia para corregir o prevenir cualquier problema dental. La sonrisa de tu hijo es para toda la vida y seguramente te lo agradecerá.

 

Causas más habituales de las caídas de las piezas dentales

Una vez que cambias los dientes de leche, tu nueva dentadura es para toda la vida. Conservar los dientes sanos y saludables durante muchas décadas no es tan sencillo. El estilo de vida, la maternidad, enfermedades como la osteoporosis, traumas o una mala higiene bucal pueden desembocar en la pérdida de muelas y dientes.

A continuación, analizaremos las causas de caída de piezas dentales y la prevención de este problema.

 

Causas más frecuentes de la movilidad dental

 

El primer síntoma de los problemas dentales es la movilidad. El aflojamiento de los dientes se denomina enfermedad periodontal y afecta las encías, ligamentos y huesos sobre los que se sostiene la dentadura. Es la causa principal de la pérdida de dientes.

Esta enfermedad es consecuencia de varias situaciones, comenzando por la mala higiene dental que es la más frecuente. La movilidad dental también puede ser provocada por las hormonas del embarazo, la osteoporosis, el rechinamiento dental o traumatismos por accidentes.

Que tus dientes se muevan no significa necesariamente que vas a perderlos, pero es un indicio que no debes dejar pasar.

 

 

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Factores de riesgo de la pérdida de dientes

 

Además de la enfermedad periodontal, hay factores de riesgo que te pueden predisponer a una mayor posibilidad de perder los dientes. Estos factores son:

 

  • Ser mayor de 35 años.
  •  Ser varón.
  •  Ser una persona con alguna discapacidad que depende de otros para su atención dental.
  •  Mala alimentación.
  •  Padecer diabetes tipo 2.
  •  Padecer hipertensión arterial.
  •  Padecer artritis reumatoide.
  •  Ser o haber sido fumador.
  •  Nunca recibir atención odontológica ni cepillarse los dientes, lo cual provoca la nefasta caries dental.

 

Prevención de la pérdida de piezas dentales

 

Excepto el género, la edad y algunos traumatismos, prácticamente todas las otras causas de pérdida de dientes se pueden prevenir. Es necesario señalar el alto riesgo de perder piezas dentales que padecen las personas con discapacidad. En estos casos, lamentablemente, la atención odontológica puede pasar desapercibida.

Para comenzar, el hábito de la higiene dental debe adquirirse apenas comienza la dentición. ¡Incúlcaselo a tus hijos y te lo agradecerán toda la vida! El cepillado, uso de hilo dental y visita al odontólogo dos veces por año asegurarán una dentadura sana y feliz durante muchos años.

 

 

Causas más frecuentes de la movilidad dental

 

Otras medidas preventivas:

 

  • No adoptar hábitos perjudiciales como el tabaco, el alcohol o el consumo de sustancias.
  •  Adoptar una alimentación saludable, hacer ejercicio y controlar el estrés, para prevenir el rechinamiento y enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial, artritis y enfermedad periodontal. Los alimentos ricos en calcio como lácteos, vegetales de hoja verde oscuro y frutos secos, junto con la adecuada absorción de vitamina D, ayudarán a mantener huesos y dientes sanos.
  • Utilizar protectores bucales si se realizan actividades deportivas de alto impacto.
  • No utilizar los dientes para lo que no están destinados.

 

Nuestras recomendaciones

 

Es importante saber que, a pesar de que la dentadura postiza del abuelo nos sonría desde la mesa de luz, la pérdida de tus dientes no debe ser considerada una consecuencia normal del envejecimiento. Con los cuidados correctos, se puede mantener una dentadura saludable toda la vida.

La pérdida de dientes tiene como consecuencia, además de problemas de masticación, digestión y pronunciación, una baja autoestima y, principalmente, una expresión seria y amargada.

Si la pérdida de una pieza dental es inevitable, consulta con tu odontólogo. Seguramente necesitarás recurrir a otros especialistas para atender las causas que llevaron a la caída del o los dientes.

Como has visto, puede ser consecuencia de muy distintas enfermedades que necesitan un tratamiento adecuado. La buena noticia es que actualmente hay distintas soluciones estéticas y médicas para reponer tus dientes perdidos. ¡Tu sonrisa estará agradecida!

 

 

¿Con qué periodicidad debo ir al dentista?

¿Ir al dentista es una de las tareas que sueles omitir o dejar para lo último? Si es así, eres parte de la gran mayoría que solo consulta a su odontólogo cuando realmente tiene un dolor en una muela o cualquier otra urgencia dental. ¡Grave error!, tu salud oral debe ser controlada y verificada con la debida regularidad si quieres tener dientes y encías sanos.

Muchas personas creen que con lavar su boca tres veces al día, la tarea ya está hecha; otros, con un poco más de conocimiento, utilizan enjuagues bucales o sedas dentales, pero esto solo es parte del proceso. Si quieres tener unos dientes saludables y fuertes, la periodicidad de ir al dentista debe ser por lo menos cada 6 meses. Una revisión semestral garantizará la prevención de caries y placa bacteriana que se acumula en los dientes y encías respectivamente.

¿En qué casos se debe acudir al dentista con más frecuencia?

En el caso de los niños entre 6 y 8 años, pues a esa edad, los pequeños están cambiando de dentadura y es importante enseñarles a cuidar esos nuevos dientes, ya que serán los que tendrán durante toda la vida. Además, es importante que los ayudes a ir al odontólogo sin miedo. Es decir, enséñales que el dentista es un especialista amigable que va a ayudarlos a tener siempre una sonrisa sana.

 

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Por otro lado, las visitas al dentista deben ser más constantes para los fumadores, quienes no se alimentan óptimamente (alto consumo de azúcares, frutas cítricas, licores como vinos, entre otros), quienes padecen enfermedades crónicas e incluso las mujeres  en estado de embarazo, pues todas estas condiciones hacen que los dientes se vuelvan sensibles y se puedan generar fracturas u otro tipo de afecciones en la salud bucal de estos pacientes.

A su vez, las personas que estén bajo un tratamiento odontológico, ya sea ortodoncia o periodoncia, quienes tengan bruxismo o quienes se hayan realizado algún tipo de implante dental también deben consultar al dentista con la periodicidad indicada. Estos tratamientos requieren un seguimiento respectivo para que se llegue a feliz término.

Recuerda que entre mejor cuides tus dientes, mejor va a ser tu salud oral. Cuando visites al dentista solicita una limpieza bucal. Esta te aportará los siguientes beneficios:

 

  • Prevención de caries y sarro que puede resultar en un frecuente mal aliento e incluso en la pérdida de algún diente.
  • Recuperación del color blanco natural de los dientes, a través de la eliminación de las manchas que se generan por el alto consumo de bebidas negras o gasificadas. De esta manera, se evitarán los blanqueamientos artificiales.
  • Limpieza de encías, lo que ayudará a evitar inflamaciones y problemas periodontales que también pueden causar la pérdida de algunas piezas dentales.

 

En qué casos se debe acudir al dentista con más frecuencia

 

Si eres de los que visita al dentista dos veces por año, estás haciendo un excelente trabajo. Sin embargo, no olvides ayudar a tu salud oral con el enjuague diario después de cada comida. Aquí se debe prestar especial atención a los dientes, muelas y lengua. Así como utilizar de manera correcta y continua la seda dental, pues este elemento es el encargado de ir más allá de donde llega el cepillo dental y elimina los residuos difíciles de remover.

No dudes en visitar a tu dentista por lo menos dos veces al año, según tus hábitos de cuidado oral. Él te indicará qué procedimiento es el adecuado en tu caso y cuándo debes volver a consulta. Recuerda que la sonrisa será siempre tu carta de presentación. Así que… ¡cuídala!

 

Causas más comunes que generan la caries dental

La salud bucal es un tema delicado que es importante atender ante cualquier situación que indique que algo está pasando. La generación de caries es la patología bucal más común, ocho de cada diez adultos tienen o tuvieron caries en algún momento de sus vidas. Por eso es que se convierte en una necesidad la atención inmediata para prevenir problemas graves en un futuro.

¿Cuáles son las causas más comunes de caries dental?

Las caries son producto del mal aseo bucal y por consecuencia de formación de placa dental. La placa se genera por acumulación de residuos de alimentos y descomposición de los azucares en estos. Cuando esta acumulación es excesiva las bacterias en ella generan ácidos que deterioran la barrera natural de los dientes, conocida como esmalte dental.  El esmalte desaparece o se debilita y las bacterias pueden proliferar  directamente sobre la dentadura generando esos pequeños círculos negros característicos de la caries.

 

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Algunas de las causas más comunes de formación de caries son:

 

  • 1. Ingesta desmesurada de azúcares. Estos alimentos, por muy inofensivos que parezcan, dejan residuos en la cavidad bucal, los que se depositan en los dientes y producen ácidos. Estos ácidos no son removidos naturalmente por la saliva. Para removerlos es necesario realizar un cepillado correcto después de ingerir este tipo de alimentos. Es importante señalar que no solo los caramelos o dulces son los responsables de esto, también productos como galletas, pasteles, chocolates, jugos procesados y chicles.
  • 2. Falta de aseo bucal constante. Esta es una de las principales causas de caries dental debido a que los residuos de comida se quedan en la boca generan bacterias que se acumulan y penetran en los dientes durante toda el día. Esta acción a largo plazo genera que la acidificación perfore el diente y se acumulen más bacterias que posteriormente se convierten en caries.
  • 3. Mantener un pH muy ácido en la boca. El consumo desmesurado de alimento durante el día y la falta de higiene después de comer generan un ambiente propicio para que la mucosa bucal mantenga un pH ácido. El pH se encarga de mantener el equilibrio de esta mucosa para que las bacterias no afecten de inmediato, por lo que en ambientes ácidos las bacterias serán más estables y pueden sobrevivir más tiempo dentro de tu boca.
  • 4. Utilizar pastas dentales sin flúor puede desarrollar caries debido a que este mineral ayuda a neutralizar los ácidos generados y a cubrir la capa de esmalte de los dientes. El flúor se encuentra naturalmente en algunos alimentos, sin embargo es necesaria la aplicación de este directamente en la dentadura para prevenir daños por caries.
  • 5. Tener malos hábitos como fumar y beber alcohol. El cigarro contiene sustancias que debilitan el esmalte de los dientes y forman una placa rígida de sarro generalmente por detrás de los dientes inferiores delanteros. Esta capa puede ocasionar que debajo de ella se mantenga un ambiente propicio para las bacterias causantes de la caries. De igual manera, el consumo de alcohol puede generar que las enzimas actúen como ácidos para los dientes, provocando que se debiliten.
  • 6. No asistir regularmente al dentista. En las sesiones de mantenimiento dental es necesario que el dentista realice una limpieza profunda para poder extraer cualquier residuo que haya quedado atrapado entre los dientes y que pueda propiciar la formación de caries en lugares de difícil acceso.

 

Cuáles son las causas más comunes de caries dental

 

Es recomendable mantener un adecuado aseo bucal para que las bacterias en los dientes sean eliminadas lo más pronto posible y no afecten el esmalte de los dientes. El uso de hilo dental así como de cepillos dentales especializados es crucial para mantener una boca sana.

Problemas que aparecen ante la falta de piezas dentales

En el proceso de crecimiento, todos contamos con pasar de esos 20 pequeños dientes de leche a 32 sanos y fuertes dientes de adulto, los cuales pueden convertirse en solo 28 piezas en el caso de que sea necesario retirar las muelas del juicio. Pero ¿qué pasa si pierdes más piezas dentales? La respuesta a continuación.

Causas

Las causas para perder piezas dentales son variadas. Principalmente, pueden ser:

 

  •  La enfermedad conocida como periodontitis. Es una infección e inflamación que evoluciona con el tiempo y daña el soporte de tus dientes, ocasionando que con el tiempo  se caigan.
  • La caries. Es un ataque por parte de las bacterias que se encuentran en la placa y ocasionan el daño de tus piezas dentales, pudiendo provocar que se caigan.
  • La gingivitis. Es una inflamación de las encías, que libera tus dientes o los afloja de su lugar.
  • Necesidad en un tratamiento. También en casos estéticos de ortodoncia te pueden retirar algunas muelas para abrir espacio para el tratamiento.

Algunos de los problemas mencionados se previenen fácilmente con una mejor higiene bucal y con una revisión medica preventiva. Sin embargo, si la pérdida de piezas te sucede, es importante que conozcas los problemas que puede ocasionarte.

 

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La falta de piezas dentales provoca varias alteraciones

 

Problemas

 

La cantidad de dientes que tenemos y la forma especial de cada uno determinan su función específica, ya sea trozar, cortar, moler y masticar, etc. Todos van acomodados como un engrane perfecto dentro de la boca, soportados en una base ósea. Si el conjunto es dañado, como una máquina, ve sus funciones modificadas, disminuidas o, en un caso más grave, totalmente atrofiadas.

La falta de piezas dentales provoca varias alteraciones como:

 

  • 1.- Cambios en la forma de tu boca, iniciando por una adaptación de la mandíbula a la nueva distribución de los dientes, lo que puede llegar a provocar dolor por el cambio de posición de la mordida.
  • 2.- Los espacios que quedan de los dientes perdidos harán que los dientes sujetos empiecen a moverse, tratando de cubrir el espacio vacío. Esto puede hacer que se inclinen, que se aflojen, que te causen dolor cuando mastiques, debido a que los puntos de presión cambien, y, en un futuro, que tu hueso de soporte se atrofie.
  • 3.- El movimiento de los dientes que te quedan provocará que tus piezas dentales se aflojen, resultando en que también estos terminen por caerse y tengas una pérdida total de la dentadura.
  • 4.- Una vez sin dientes, o con la falta de algunos de ellos, pueden existir cambios en tus rasgos faciales. Un nuevo moldeamiento de los labios puede provocar otro tipo de daños en tu autoestima y tu seguridad, sobre todo al momento de sonreir.
  • 5.- Se generan cambios en tu forma de consumir alimentos, ya que deberás preferir los que sean blandos y fáciles de morder. Esto puede producirte problemas en la nutrición, y algunos más de tipo digestivo.
  • 6.- La forma de morder, al modificarse, no solo daña la zona de mandíbula y boca, sino que puede extenderse a problemas en tu oído, dolores de cabeza y dolor en la parte superior de tu columna vertebral.
  • 7.- Por último, la pérdida de dientes puede volverte incapaz de decir correctamente algunas palabras, dado que son necesarios para la adecuada pronunciación.

 

Es importante que consideres tener una higiene bucal correcta, que prevenga una posible causa y que, en una situación de pérdida, tengas el conocimiento para actuar de prisa. Nunca es tarde para recurrir con un especialista de la salud para siempre darle una sonrisa a la vida.

Una vez al año mínimo debo realizarme una revisión dental

Es común pensar que una buena higiene bucal diaria es sinónimo de salud dental, por ello la idea de visitar periódicamente a tu dentista parece innecesaria, pero esto es un error.

Una necesidad

 

Como es sabido, solemos visitar el odontólogo solo cuando presentamos algún tipo de dolencia dental, queremos reponer o arreglar alguna pieza de nuestra dentadura. Pero, si es tu caso, esto solo demuestra que tienes un problema avanzado, el cual no ha contado con la supervisión debida.

Para mantener una buena salud bucal, debes seguir detenidamente estos tres hábitos:

– Una buena higiene diaria.

– Buena alimentación.

Revisiones dentales que garanticen mantener tu dentadura saludable por más tiempo.

Prevención a través de visitas  periódicas

 

Según estudios realizados, millones de personas no visitan a sus dentistas cada año, a pesar de conocer que los exámenes y visitas periódicas pueden prevenir enfermedades bucales graves. Solo en Estados Unidos se registran unos 100 millones anuales, según menciona un estudio del ADA.

Acudir al dentista en revisiones periódicas te garantiza la eliminación de cosas que normalmente el cepillado cotidiano no erradica, como el sarro o la placa. Igualmente, la revisión exhaustiva de lengua y garganta te ayuda a evitar infecciones dañinas.

Las revisiones previamente acordadas con tu profesional dental pueden ayudar a que problemas ya existentes no te afecten, de tal manera que pierdas piezas dentales o se desarrollen afecciones periodontales asociadas a diferentes enfermedades como el cáncer bucal. Esto te garantiza un ahorro de tiempo y dinero, además de una excelente salud bucodental.

 

Prevención a través de visitas  periódicas

 

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Visitas anuales al dentista: lista de beneficios

 

Si te toma tiempo visitar anualmente a tu dentista, este listado de razones de por qué hacerlo te ayudará.

1.- Prevenir el mal aliento. Es muy común que pequeñas partículas de los alimentos se acumulen en tus dientes y te provoquen mal aliento,, pero esto se corrige fácilmente con un especialista. Otros pacientes, en cambio, presentan complicaciones debido a dolencia renal, diabetes o sinusitis que también pueden provocar halitosis grave.

2.- Evitar la sensibilidad y el enrojecimiento de las encías. Estas enfermedades periodontales tienen diferentes etapas, siendo la gingivitis o sangrado una de las más leves. Pero toma tiempo detectarlas, por ello es muy importante visitar a tu odontólogo cada año.

3.- Prevenir daños mayores. El cepillado riguroso, el uso de hilo y enjuague bucal serán tus aliados. Sin embargo, el cuidado preventivo que incluye limpiezas profesionales, exámenes y tratamientos con flúor completarán el círculo de cuidado que tus dientes necesitan y serán como una barrera protectora ante enfermedades dentales comunes.

4.- Cuidados por el paso de los años. Ya siendo adultos, somos más susceptibles a ciertas afecciones dentales como acumulación de placa o enfermedades en las encías. Por ende, es vital que no dejes pasar tus visitas al odontólogo.

5.- Sonrisa mucho más blanca. Las visitas de rutina que hagas al dentista lograrán que tu sonrisa se vea y se sienta más saludable. Los tratamientos de remoción de placa de lugares de difícil acceso y de tus encías lograrán lo que el cepillo por sí solo no hace.

6.- Evitar pérdida de piezas dentales. Con ayuda de las limpiezas profundas se evitará que tus dientes se desgasten o se rompan. Además, la durabilidad de empastes se optimiza en cada visita que haces a tu dentista.

7.- Cuidado de otras enfermedades. Según estudios, enfermedades como bruxismo o la apnea del sueño pueden asociarse al desgate que sufre nuestra dentadura, provocando dolores de cabeza, mandíbula, cuello y oído muy severos.

Mantener una higiene bucal adecuada reporta beneficios a largo plazo para cada uno, por ello, no debes olvidar periódicamente hacerte una . De esta manera, no solo estarás cuidando tu salud sino que evitarás dolores y gastos innecesarios.