enero 2019 - Zendental

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¿Cómo puedo aliviar el bruxismo?

Como es bien sabido, el bruxismo consiste en el hábito inconsciente de apretar y/o rechinar los dientes.

Esta situación no solo puede generar dolores musculares en la mandíbula, sino también jaquecas y desgaste dental, entre otras cosas.

Aunque aliviar el bruxismo es un proceso que debe ser realizado con la ayuda de un experto, en Zen Dental te presentamos unos prácticos consejos que te ayudarán a reducir la frecuencia con la que aparecen los episodios de bruxismo.

  • En primera estancia, es importante tomar consciencia de que se padece de bruxismo. Ello le ayudará a mitigar el hábito durante las horas de vigilia.
  • ¿Sabías que uno de los detonantes del bruxismo es el estrés? En este orden de ideas, pues, debes aprender a controlar la ansiedad y a organizar tu vida de tal modo que no se produzcan elevados niveles de estrés en tu día a día.
  • Cuando el bruxismo persiste, es posible someterse a un tratamiento ortopédico, el cual se lleva a cabo con la ayuda de férulas especiales fabricadas en resina rígida y diseñadas especialmente para la arcada de cada paciente. No obstante, no todas las personas pueden ser candidatas a un tratamiento ortopédico contra el bruxismo por diferentes motivos. Contáctanos y averigua si tú eres candidato para ello. Por otro lado, procura evitar las férulas blandas de silicona.
  • Aunque no tiende a ser una solución muy recomendada, el uso de fármacos como antidepresivos, relajantes musculares y dopaminérgicos pueden aliviar la tensión que genera el bruxismo. Para acceder a esta solución, es fundamental consultar un especialista.
  • Una alternativa útil, es el uso de toxinas botulínicas tipo A (botox), pues reducen el dolor maxilofacial refractario, al igual que la hipertrofia de los músculos masticatorios. Sin embargo, este tipo de sustancia tienen un efecto que dura hasta por 6 meses y cuentan con elevado precio en el mercado. Cosa que lo hace un tratamiento costoso, pero igualmente eficiente.

Consejos para tratar el bruxismo

Es importante saber que el bruxismo, más allá de ser un simple hábito inconsciente que consiste en apretar y/o rechinar los dientes, es un ejercicio completamente perjudicial para nuestro bienestar.

Esta presión puede sensibilizar y debilitar nuestros músculos faciales, causar dolor de cuello, tensión cervical, desgaste e hipersensibilidad dental, jaquecas, mareo, quiebres en el diente, pérdida del esmalte, etc.

Teniendo en cuenta, pues, que el bruxismo es un hábito dañino y que hay una extensa población que padece de éste, Zen Dental te presenta algunos consejos para tratarlo:

  • Ejercicios de fisioterapia: Si te pones en contacto con nuestro equipo especializado, podrás conocer algunos ejercicios prácticos para reducir la tensión que presiona la mandíbula. También puedes encontrar consejos en internet o hablar directamente con un terapeuta que te ayude.
  • Férulas rígidas: En una clínica especializada en tratamientos ortopédicos para solucionar afectaciones dentomaxilofaciales es posible acceder a una férula que te permita reducir la fuerza que ejerces sobre los dientes. Cabe mencionar que estas férulas deben ser fabricadas en resina rígida y no en silicona blanda, o el tratamiento no funcionará.
  • Manzanas y zanahorias: Más allá de los beneficios que estos alimentos traen para la salud del paciente, es recomendable que se mastique con paciencia y lentitud para relajar la mandíbula hiperactiva hasta el punto de la relajación.
  • Relajantes musculares: Hay fármacos naturales (o prescritos por un especialista) que ayudan a relajar la zona en la que se ejerce la presión que nos obliga a apretar o rechinar los dientes, así como los músculos cervicales y del cuello que se resienten a causa del hábito.
  • Lleva una vida más tranquila: Organiza tu día a día, planea tus tareas, haz ejercicio, aléjate de entornos perjudiciales o realiza pequeños ejercicios de yoga antes de dormir. Cualquier actividad que te ayude a estar alejado del estrés (la principal causa del bruxismo) resultará favorable para tu salud.

Consejos para comer con una nueva prótesis dental

Comprendemos cuán preocupante o engorroso puede llegar a acostumbrarse a llevar una vida normal con una nueva prótesis dental.

Sin embargo, para sorpresa de nuestros pacientes, resulta que tener una prótesis dental no afecta en absoluto nuestra cotidianidad; todo es cuestión de costumbre.

Así es, muchas de las personas que acceden a un tratamiento con prótesis dentales con nosotros se acercan a preguntarnos por la manera correcta de ingerir alimentos sin echar a perder los avances, y se sorprenden cuando les respondemos que lo único que deben hacer es tener hábitos saludables y acostumbrarse a la prótesis.

No obstante, podemos darte unos consejos prácticos para que tu rutina diaria no se vea afectada en absoluto y que te acoples a tus nuevas prótesis dentales sin problema:

  • Mastica por ambos lados de la boca.
  • Evita morder con los dientes frontales (incisivos), sino hazlo con los premolares y molares (a ambos lados de la boca).
  • Mientras te acostumbras, lleva una dieta blanda con papilla, molidos, pasta, jugos, etc.
  • Fija las prótesis con el adhesivo de confianza para evitar que se desprenda la prótesis dental.
  • Corta los alimentos duros en trozos pequeños, como la manzana.
  • Cocina tus verduras a vapor para que sean más blandas al morder (y que no pierdan su delicioso sabor).
  • Por un tiempo es recomendable que no consumas alimentos duros como frutos secos, galletas, barras de granola, etc.
  • Asimismo, aléjate de cualquier alimento que se adhiera con facilidad, como golosinas, gomas de mascar, caramelos o mantequilla de maní.
  • Si no tienes tu equipo de limpieza a la mano, no consumas alimentos que puedan incrustarse entre la prótesis dental y tus tejidos, como las moras o frambuesas.

¿Es difícil hablar con una prótesis dental?

Entre las preocupaciones más sobresalientes de nuestros pacientes antes de acceder a una prótesis dental, podemos encontrarnos con que, tal vez, hablar se vuelva una tarea compleja.

Como profesionales, no podemos negar que al principio habrá tareas que parezcan complejas como comer y hablar, pero es cuestión de tiempo para que nos acostumbremos a ellas y todo sea normal en pocos días.

Es por lo anterior que, a continuación, te enseñamos algunos ejercicios prácticos para acostúmbrate a tus nuevas prótesis dentales y estar hablando en poco tiempo como no hubiera nada distinto en tu boca:

  • Repite, pronuncia y alarga: No te angusties cuando te encuentres con palabras que te resulten complejas de pronunciar cuando llevas tus nuevas prótesis dentales. Esto es algo completamente normal. Lo importante es repetirlas y pronunciarlas de modo alargado para reacostumbrar a tu boca. Asimismo, las palabras con S y F tienden a presentar un mayor reto, por lo que te recomendamos practicarlas con mayor frecuencia que otras.
  • Lee en voz alta: Cuando la pronunciación empiece a volver a la normalidad, es bueno que retomes también la confianza en tu voz y dicción, por lo que hacer ejercicios como leer un libro o el periódico en voz alta será de infinita ayuda. Además, a modo de consejo adicional, puedes hacer estos ejercicios frente al espero, de modo que puedas ver cómo se mueve tu boca al hablar y comprenderás que los patrones no han cambiado. ¡Te sentirás cómodo en poco tiempo!
  • Conversa: Cuando conversas con amigos y familiares, no solo empezarás a sentir mayor confianza para comunicarte con el resto del entorno, sino que también podrás recibir retroalimentación de tu evolución. Es decir, cuando tu interlocutor sienta que hay una palabra difícil de comprender te lo hará saber y, de este modo, tú podrás trabajar para mejorar dicho término.

¿Es posible detectar la apnea del sueño?

Si te has hecho esta pregunta es porque, tal vez, sientes algunos de los siguientes síntomas:

  • Ronquidos fuertes.
  • Somnolencia diurna.
  • Fatiga crónica.
  • Alteraciones respiratorias y cardiovasculares.

Es importante, pues, saber que la apnea del sueño es una patología respiratoria que se presenta en las personas con un ronquido habitual, donde su respiración se detiene repentinamente y en varias oportunidades a lo largo de las horas de reposo.

La apnea del sueño puede ser causada por:

  • Tener el maxilar inferior demasiado corto en comparación con el superior.
  • Las formas del paladar y de las vías respiratorias causan un colapso respiratorio.
  • La persona tiene un cuello muy grande.
  • Posee una lengua que se puede retrotraer y obstruir las vías respiratorias.
  • Obesidad.
  • Amígdalas grandes que cierran las vías respiratorias.

En este orden de ideas, sí. La apnea del sueño es posible de detectar, pero es muy complejo hacerlo por cuenta propia, dado que ésta se presenta durante las horas de sueño de la persona.

El procedimiento habitual para detectar la apnea del sueño consiste en un examen con un experto quien evaluará las vías respiratorias del paciente y determinará si éste tiene algún elemento que esté obstruyendo la respiración. Asimismo, se lleva un examen conocido como polisomnografía, donde se estudian diferentes variables del sueño del paciente y se determina si la persona sufre o no de apnea del sueño, o de algún otro trastorno que afecte su descanso.

¿Es posible dejar de roncar tanto?

Aunque muchos consideran que los ronquidos son un hábito que únicamente afecta a los terceros…

Hay que tener presente que en la mayoría de los casos los roncadores padecen de apnea del sueño; un trastorno respiratorio donde la persona deja de respirar a causa de un colapso en las vías respiratorias durante la hora del sueño. Además, en casos extremos, el ronquido puede llegar a generar infartos o derrames.

Teniendo en cuenta la gravedad del ronquido, es importante que conozcas un práctico ejercicio que puedes realizar cada noche antes de dormir, con el que – según datos estadísticos – puedes reducir la frecuencia del ronquido en un 36% y su intensidad en el 59%:

  1. Presiona el paladar con la punta de la lengua.
  2. Luego empuja la lengua hasta la parte de atrás.
  3. Vuelve a ejercer presión sobre el paladar con la lengua.
  4. Ahora presiona la parte trasera de la lengua contra el suelo de la boca.
  5. Empuja la punta de la lengua hasta los dientes.
  6. Ahora abre la boca al máximo, empuja el velo palatal hacia arriba y di “Ahhhh”.
  7. Luego utiliza tus dedos para empujar y estirar tus mejillas hacia afuera.
  8. Por último, mastica alimentos blandos y flexibles como uvas pasas, pero recuerda utilizar todas las partes de tu boca para hacerlo.

Piercing en la boca, ¿conoces los riesgos?

Muchas personas optan por ponerse un piercing en la boca por moda, estética o personalidad, y en muchas ocasiones no son conscientes de los daños que pueden ocasionar en los dientes.

 

Uno de los problemas más comunes son las lesiones periodontales, como:

  • Gingivitis: es la inflamación de las encías, la forma más leve y temprana de la enfermedad periodontal.  Es frecuente el sangrado de las encías durante el cepillado.
  • Periodontitis: es una enfermedad en la que se pierde el hueso que soporta a los dientes. También, las fibras gingivales y el ligamento periodontal son destruidos y el borde de las encías se desprende de los dientes, formando lo que se llama una bolsa periodontal en la cual puede aparecer pus.La bolsa periodontal se agranda si el hueso es destruido más severamente y, en consecuencia, los dientes pueden terminar con movilidad e incluso caerse.piercing labio

Estas lesiones son frecuentes en los piercings que se colocan en el frenillo superior. Los que se colocan en la lengua, pueden llegar a provocar lesiones en el paladar por traumatismos repetidos. Otros problemas que pueden ocasionar son:

  • Desgarros
  • Infecciones
  • Aumento de la salivación
  • Cambios en el habla

Por eso es importante que si estamos valorando la posibilidad de ponernos uno, lo hagamos en un centro con las correctas medidas sanitarias y realicemos un seguimiento con nuestro dentista habitual. De esta forma podremos  minimizar o detectar a tiempo cualquier complicación que pudiera surgir. Aunque, nosotros desaconsejamos su uso.

 

Obesidad y salud dental: grandes enemigos

Hoy vengo a hablaros de los datos agridulces que nos ha proporcionado la OCDE esta semana

Por un lado, tenemos la gran noticia de haber escalado hasta el segundo puesto de los países más longevos pero, por otro, 3 de cada 10 niños españoles sufren sobrepeso u obesidad. ¿Qué está pasando con la alimentación infantil?

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Todos conocemos las terribles consecuencias que las dietas hipercaloricas y poco saludables producen en nuestro organismo pero, ¿estamos realmente concienciados? ¿nos hemos acostumbrado a una alimentación cómoda, fácil y rápida?

La obesidad afecta negativamente a todo el organismo, incluido los dientes

Una mala alimentación conlleva una pérdida de nutrientes necesarios para la salud de nuestros dientes y encías favoreciendo la formación de caries u otras infecciones bucales. Además, numerosos estudios han demostrado que los pacientes que sufren obesidad son más propensos a desarrollar periodontitis y, una vez desarrollada, no suelen responder de forma positiva a los tratamientos. La periodontitis es una enfermedad de las encías en la que de debilita el hueso que soporta a los dientes y, como consecuencia, puede llevar a la pérdida de los mismos.

Para evitar que la enfermedad avance, es recomendable realizar una revisión bucodental cada 6 meses.

 

Cáncer Oral: prevención y detección precoz

Vamos a ver las maneras que tenemos de luchar contra esta patología en nuestro día a día.

Lo primero de todo, la prevención, es la primera barrera de defensa con la que contamos. Y dicha prevención debemos comenzarla desde la alimentación…

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¿Cómo?

  1. Tomando diariamente cinco o más raciones de frutas y verduras
  2. Consumiendo otros alimentos de origen vegetal como pan, cereales, legumbres, pasta o fibra varias veces al día.
  3. Limitando la ingesta de alimentos ricos en grasa, especialmente de origen animal, cuidado con el consumo excesivo de carne , especialmente con alto contenido en grasa.
  4. Realizar actividad física diaria durante 30 minutos al menos, esto nos va a ayudar a mantenernos en un peso saludable.
  5. Limitar consumo de alcohol.
  6. No fumar, y por supuesto evitar la combinación de fumar y beber alcohol.
  7. Evitar las infecciones de transmisión sexual.

Otra barrera con la que contamos para luchar contra el cáncer es la auto exploración de la boca periódicamente  pero…¿Cómo realizarla?

Nos situaremos frente al espejo y si tenemos algún tipo de dentadura postiza la retiramos.

  1. Miraremos los labios y las encías para ello nos ayudaremos de las manos, doblamos labio superior e inferior hacia afuera y observamos la mucosa.
  2. Con la boca abierta, y con la ayuda del mango del cepillo de dientes mismamente tiramos de la cara interna de las mejillas hacia arriba, hacia abajo y hacia atrás, observamos las mucosas, su color, su textura…
  3. Sacamos la lengua( recordemos que gran parte de los cánceres orales asienta en bordes laterales de la lengua), y la movemos hacia el lado izquierdo observándolo detenidamente en toda su extensión, hacia el derecho y miramos también  cuidadosamente y por último la subimos hasta el paladar y nos fijamos bien en su cara interna.
  4. A continuación miramos el suelo de la boca, justo debajo de la lengua.
  5. Y por último echamos la cabeza hacia atrás y con la boca muy abierta observamos el paladar.

Os preguntaréis…¿ qué buscamos?

Buscamos cualquier bulto, dureza, llaga, herida o sangrado sin causa aparente. También debemos estar alerta a cualquier placa blanca o roja que aparezca y no desaparezca al pasar el dedo por encima de ella.

Otros signos que nos deben alertar y deben hacernos pedir cita con nuestro odontólogo son:

  • dolor al hablar
  • dificultad para tragar( no relacionado con un catarro)
  • dificultad en la apertura bucal,zonas de hormigueo
  • anestesia en la boca
  • movilidad dentaria de comienzo agudo sin causa aparente.

En caso de encontrar cualquier anomalía, es fundamental consultar con nuestro dentista.

 

Cordales Incluidos, ¿Me los quito o no?

Lo primero que me gustaría es haceros una definición del planteamiento

Los terceros molares, muelas del juicio o cordales erupcionan entre los 18 y los 24 años, aunque hay un amplio rango.

Resultado de imagen para cordales incluidas

Las piezas dentarias pueden estar:

–          Incluidas, si están completamente metidas en el hueso maxilar, cubierto por tejido blando y total o parcialmente por hueso.

–          Semi-inlcuidas cuando no ha conseguido erupcionar su posición normal, pero se encuentra parcialmente visible.

–          Impactadas, cuando el cordal está incluido y rodeado totalmente por hueso.

Aunque cuando hablamos de cordales incluidos nos referimos tanto a los inferiores como a los superiores, la mayor parte de ellos son inferiores. Los cordales superiores suelen dar menos problemas y más sencillos de extraer pero cuando están retenidos tienen riesgos tan importantes como los inferiores.

Yo tenía un profesor catedrático de cirugía que decía que “Todo diente retenido en potencia es un quiste” y razón no le faltaba ya que pueden provocar problemas como infecciones locales, daños a las piezas vecinas, problemas en la articulación por falta de espacio…

El daño y el postoperatorio (lo que en medicina conocemos como morbilidad) suele trascurrir con dolor e inflamación y lesiones en la mucosa. Pueden suceder complicaciones del tipo nerviosas (anestesias, cortes) u óseas (fractura de tablas óseas) o dentarias (rotura de dientes vecinos…)

Por todo ello es necesario quedarnos con un concepto claro. No se puede estar a favor ni en contra de la extracción de cordales. Ello dependerá de la situación particular de cada muela en un paciente concreto. Por lo que es muy importante hacer una historia completa médica y dental, así como una exploración clínica (intraoral y extraoral) junto con un análisis radiológico antes de emitir un juicio sobre la indicación o no de la extracción.